Estados Unidos e Israel ejecutan ofensiva militar coordinada contra objetivos en territorio iraní
En un giro dramático que marca una escalada significativa en las tensiones internacionales, Estados Unidos e Israel lanzaron conjuntamente en la mañana del sábado un ataque militar contra múltiples objetivos estratégicos localizados en Teherán y otras ciudades importantes de Irán. La ofensiva, que había sido anticipada durante días pese a las negociaciones en curso en Ginebra, fue confirmada oficialmente por el Ministerio de Defensa israelí a las 8:15 hora local (6:15 GMT).
Respuesta inmediata de Irán con lanzamiento de misiles
La República Islámica de Irán respondió de manera casi inmediata al ataque, desplegando misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses desplegadas en toda la región. Hasta el momento, no se han reportado cifras oficiales de víctimas, muertos o heridos, aunque la situación sigue desarrollándose con gran intensidad.
Minutos después del anuncio israelí, residentes en Teherán y otras urbes iraníes comenzaron a reportar explosiones audibles y actividad militar inusual, indicando el inicio de las operaciones. Inicialmente, el Ejército israelí calificó la acción como un "ataque preventivo", pero posteriormente precisó que la ofensiva se dirigió contra "decenas de objetivos militares" iraníes.
Operación conjunta bautizada como 'Rugido de León' y 'Furia Épica'
Esta campaña militar ha sido denominada por Israel como 'Rugido de León' y por Estados Unidos como 'Furia Épica', enmarcándose en una operación conjunta y coordinada que, según fuentes militares, busca neutralizar lo que describen como "amenazas existenciales" provenientes del régimen iraní. La planificación de esta acción se extendió durante varios meses, reflejando una estrategia cuidadosamente orquestada entre ambos aliados.
La ofensiva se produce en un contexto de alta tensión diplomática y militar, incluso cuando representantes iraníes y estadounidenses mantenían conversaciones en Ginebra que aparentaban mostrar algún progreso. Este desarrollo subraya la volatilidad de la situación y la rapidez con que pueden cambiar los escenarios geopolíticos.
Autoridades de defensa han enfatizado que la operación es "amplia" y está diseñada para debilitar capacidades militares clave de Irán, aunque hasta ahora no se han proporcionado detalles específicos sobre la naturaleza exacta de los objetivos o el alcance total de los daños. La comunidad internacional observa con preocupación mientras se evalúan las posibles repercusiones regionales y globales de este enfrentamiento directo.
