Afganistán enfrenta desabastecimiento total por bombardeos de Pakistán y caos en Irán
Afganistán al borde del desabastecimiento por guerra y caos regional

Afganistán enfrenta crisis humanitaria por conflicto bélico y bloqueo comercial

La vida cotidiana en Kabul, capital de Afganistán, transcurre este lunes por cuarta jornada consecutiva bajo la sombra de los bombardeos nocturnos por la guerra con Pakistán y el pánico al desabastecimiento entre los residentes ante el cierre de las rutas comerciales con Pakistán y la inestabilidad en el vecino Irán.

Escalada bélica sin acuerdo de paz duradero

Varios meses de enfrentamientos fronterizos entre estos dos vecinos del sur de Asia derivaron el jueves pasado en una escalada bélica significativa, cuando Afganistán lanzó una ofensiva a lo largo de la frontera, a la que las fuerzas pakistaníes respondieron en tierra y desde el aire. Pakistán declaró la "guerra abierta" a las autoridades talibanas, acusándolas de dar cobijo a milicianos armados que suelen llevar ataques en su territorio, algo que Kabul niega categóricamente.

Bajo una aparente normalidad en un país que ha vivido en guerra por décadas, con escuelas abiertas y tráfico fluido en las principales intersecciones, la ansiedad por el encarecimiento de los bienes básicos domina las conversaciones de la capital afgana. "El bombardeo por la noche y el aumento de precios por el día dañarán la vida de la gente en todo Afganistán", explicó Ahmad Shah Noorzai, un civil residente en Kabul.

Cifras de bajas y daños materiales en disputa

Según el último recuento oficial del Ministerio de Información de Pakistán, sus fuerzas aseguran haber causado:

  • 415 bajas mortales en las filas de los talibanes
  • Más de 580 heridos
  • Destrucción de 182 puestos de control afganos
  • Destrucción de 185 vehículos blindados y piezas de artillería

El parte de guerra paquistaní reclama además la ejecución de ataques aéreos sobre 46 localizaciones distintas en el interior de Afganistán. Sin embargo, ninguna de estas cifras ha podido ser verificada de forma independiente debido al estricto bloqueo informativo y a la imposibilidad de acceder a la zona de conflicto.

Por su parte, el Gobierno de Kabul guarda silencio sobre sus bajas militares, centrando su discurso en la denuncia de la violación de su soberanía territorial y la muerte de civiles, que según los fundamentalistas son hasta el momento cerca de 70 personas, incluyendo niños.

Estrangulamiento de arterias comerciales

La mayor preocupación de los afganos es el estrangulamiento de sus arterias comerciales. Con las rutas de tránsito hacia Pakistán selladas por los combates, todas las miradas se dirigen a la frontera oeste con Irán, sumido en su propio conflicto regional tras el asesinato del ayatolá Alí Jamenei.

"Seremos testigos de un aumento de precios si la situación continúa, especialmente por la guerra en Irán, que es un exportador vital para nosotros", advirtió el empresario local Haji Mirwais. "Las rutas con Pakistán están cerradas y la situación en Irán parece inestable. Al considerar todos estos factores, parece que las circunstancias se volverán cada vez más difíciles para nosotros en el futuro cercano", lamentó Mohammad Shukoor, un estudiante universitario de la capital.

Negociaciones fallidas y perspectivas sombrías

El año pasado se celebraron varias rondas de negociaciones entre Pakistán y Afganistán tras un alto el fuego negociado por Catar y Turquía, sin que se haya logrado un acuerdo duradero. La comunidad internacional ha llamado al diálogo ante esta "guerra abierta" que, según advierten, traerá daños y pérdidas a ambas partes.

La situación se complica aún más por la inestabilidad en Irán, país vecino crucial para el comercio afgano. La combinación de conflictos en múltiples frentes y el bloqueo de rutas comerciales esenciales coloca a Afganistán en una posición extremadamente vulnerable, con una población civil que enfrenta no solo la violencia directa de los bombardeos, sino también la amenaza inminente de desabastecimiento de productos básicos esenciales para la supervivencia diaria.