La marcha del Día Internacional del Trabajador, celebrada este 1 de mayo en Barranquilla, concluyó sin mayores alteraciones del orden público, aunque dejó imágenes y mensajes políticos significativos. Entre los momentos más destacados estuvieron el liderazgo de la Guardia Indígena Mokaná de Galapa al inicio del recorrido y la quema simbólica de una bandera de Estados Unidos por parte de algunos manifestantes.
Recorrido y participación
La movilización, convocada por centrales obreras, organizaciones sociales y colectivos ciudadanos, comenzó en la calle 76, ingreso al barrio El Bosque, a la altura de la Olímpica San Martín. Avanzó por la avenida Cordialidad hasta la carrera 21, donde se realizaron los actos finales y las intervenciones políticas y sindicales.
Desde los primeros minutos, la Guardia Indígena Mokaná encabezó la salida y acompañó gran parte del trayecto, portando bastones de mando y elementos tradicionales. Esto evidenció la articulación entre el movimiento laboral y los reclamos históricos de los pueblos indígenas del Atlántico.
Quema simbólica de bandera
Durante el recorrido, un grupo de marchistas protagonizó uno de los momentos más llamativos al incendiar una bandera de Estados Unidos, en rechazo al imperialismo y en protesta contra las políticas migratorias estadounidenses, especialmente el trato del expresidente Donald Trump hacia los inmigrantes. El acto fue simbólico, no generó desórdenes ni requirió intervención policial, y se dio en medio de consignas políticas coreadas por los asistentes.
Dispositivo de seguridad
En materia de seguridad, la jornada se desarrolló bajo un dispositivo especial coordinado por la Policía Metropolitana de Barranquilla. El plan incluyó el despliegue de 300 uniformados, vigilancia permanente en los corredores viales y puntos de concentración, así como la instalación de un Puesto de Mando Unificado (PMU) desde las 7:00 a.m., en articulación con autoridades distritales, organismos de socorro y entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo.
La Policía informó que el objetivo del operativo fue garantizar el libre ejercicio de la protesta, preservar el orden público y salvaguardar la movilidad en la capital del Atlántico. Durante toda la jornada, el PMU realizó monitoreo continuo y no reportó situaciones que pusieran en riesgo la convivencia o la seguridad ciudadana.
Las autoridades confirmaron que no se presentaron enfrentamientos, daños graves, personas heridas ni capturas relacionadas con la movilización. Los cierres viales sobre la avenida Cordialidad y sectores aledaños fueron temporales y escalonados, y la circulación se restableció de forma progresiva una vez finalizada la marcha.
Mensajes políticos y sindicales
En el plano político y social, la movilización estuvo marcada por consignas en defensa de los derechos laborales, llamados a mejorar las condiciones de empleo y mensajes de respaldo a reformas sociales de alcance nacional. Voceros sindicales insistieron en la necesidad de estabilidad laboral, garantías para los trabajadores formales e informales y mejores condiciones para los jóvenes que ingresan al mercado laboral.
La Policía Metropolitana reiteró su llamado a la ciudadanía a ejercer el derecho a la protesta de manera pacífica y recordó que el dispositivo desplegado hace parte de un plan integral de acompañamiento, en coordinación con autoridades locales y regionales, para proteger la convivencia durante jornadas de alta concentración ciudadana.
Cierre de la jornada
Con la dispersión de los asistentes en el punto final del recorrido, cerca de la carrera 21 con Cordialidad, la marcha del 1 de mayo en Barranquilla cerró sin contratiempos. El balance fue una movilización mayoritariamente pacífica, con expresiones sociales, étnicas y políticas que marcaron el ritmo de la conmemoración del Día del Trabajo en la ciudad.



