Iglesia Católica moviliza ayuda nacional por emergencia climática con más de 180.000 afectados
La Conferencia Episcopal de Colombia (CEC) ha lanzado oficialmente una campaña humanitaria de emergencia para responder a la grave crisis climática que está afectando a numerosas regiones del país. Según los reportes oficiales, esta emergencia ha dejado ya a más de 180.000 colombianos damnificados, con comunidades enteras enfrentando inundaciones, deslizamientos y pérdidas agrícolas devastadoras.
Una respuesta coordinada ante la catástrofe
La campaña, denominada "Solidaridad en Tiempos de Crisis Climática", busca canalizar recursos y voluntarios a través de las diócesis y parroquias en todo el territorio nacional. Los obispos han hecho un llamado urgente a la solidaridad de los fieles y la sociedad en general, destacando que la situación requiere una respuesta inmediata y coordinada.
Entre las acciones prioritarias de la campaña se encuentran:
- Distribución de kits de alimentos y agua potable a las familias afectadas.
- Establecimiento de albergues temporales en zonas seguras para los desplazados.
- Atención médica y psicológica para damnificados, con énfasis en niños y adultos mayores.
- Apoyo a la reconstrucción de viviendas e infraestructura comunitaria dañada.
Impacto regional y llamado a la acción
La emergencia climática ha golpeado con especial fuerza a departamentos como Chocó, Antioquia, Bolívar y Córdoba, donde las lluvias intensas y los fenómenos meteorológicos extremos han causado estragos. La Iglesia ha señalado que, además de la ayuda material, es crucial trabajar en la prevención y adaptación a largo plazo frente al cambio climático.
Los organizadores de la campaña han establecido centros de acopio en las principales ciudades y han habilitado canales digitales para donaciones. "Esta no es solo una crisis ambiental, sino una crisis humanitaria que exige nuestra compasión y acción conjunta", declaró un portavoz de la CEC.
La iniciativa cuenta con el respaldo de organizaciones caritativas católicas internacionales y se coordina con las autoridades locales de gestión del riesgo. Se espera que la campaña se mantenga activa durante los próximos meses, mientras persistan las condiciones climáticas adversas y las necesidades de las comunidades afectadas.