Tala de ceiba centenaria en Santa Marta genera polémica entre autoridades y comunidad
Polémica por tala de ceiba centenaria en Santa Marta

La tala de una ceiba centenaria en Santa Marta desata controversia entre autoridades y vecinos

Esta semana comenzó la tala de una emblemática ceiba centenaria en el barrio 20 de Julio de Santa Marta, tras una orden judicial del Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado de la ciudad. La decisión se tomó debido al riesgo que representa el árbol para las viviendas circundantes, pero ha generado un fuerte rechazo por parte de la comunidad que considera este ejemplar un símbolo identitario de la zona.

Estudio técnico revela deterioro estructural severo

En respuesta a una acción de tutela, el juez ordenó evaluar las condiciones físicas y fitosanitarias del árbol. El Departamento Administrativo Distrital de Sostenibilidad Ambiental (DADSA) realizó los análisis correspondientes y determinó que la ceiba presenta deterioro estructural severo en la base del tronco, con ahuecamiento y necrosis avanzada del tejido leñoso, lo que representa un riesgo inminente de caída.

La situación se agravaba por la ubicación particular del árbol: dentro de una vivienda particular, rodeado de cableado eléctrico y sobre un paso peatonal frecuentado. Esta localización aumentaba significativamente el peligro para los residentes y transeúntes de la zona, especialmente durante condiciones climáticas adversas.

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Posiciones enfrentadas: seguridad versus patrimonio

Las autoridades ambientales, con el apoyo de la alcaldía local, el Ministerio de Ambiente y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, respaldaron la tala gradual como medida de protección. Sin embargo, líderes comunitarios y ambientalistas cuestionan la decisión, argumentando que:

  • No se realizó un estudio completo de las condiciones del árbol
  • El ejemplar sirve como hábitat para ardillas y diversas especies de aves
  • Funciona como pulmón verde del sector
  • Representa un símbolo histórico y cultural para la comunidad

Ana Karina Castañeda, lideresa de la Localidad 2, manifestó su oposición a la tala, destacando que el lugar donde se encuentra el árbol es conocido como "la calle de la bonga" y sirve como punto de encuentro para eventos comunitarios. "El árbol tiene una memoria biopatrimonial. Muchas generaciones crecieron alrededor de él y hay historias que forman parte de la identidad de la comunidad", explicó Wilintong Barranco, experto del Jardín Botánico.

Preocupación por seguridad de residentes

Por otro lado, concejales como Efraín Castillo consideran la tala como una medida necesaria, especialmente para proteger a los residentes de aproximadamente 40 viviendas cercanas. "Cada vez que llueve o hay fuertes vientos revive el temor de que el árbol centenario pueda caerse", señaló Castillo, enfatizando el riesgo para la seguridad pública.

La urgencia de la situación se acentuó al conocerse que entre las personas en riesgo se encuentra una mujer de 101 años que habita en la misma vivienda donde se encuentra el árbol centenario. Este jueves 12 de marzo, el DADSA inició formalmente los trabajos de tala, priorizando la protección de la vida humana sobre otras consideraciones.

La controversia refleja el complejo equilibrio entre la preservación del patrimonio natural y cultural, y la obligación de las autoridades de garantizar la seguridad de los ciudadanos en entornos urbanos.

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