Petro y Acueducto de Bogotá chocan por niveles del embalse Chuza: ¿Racionamiento o falsa alarma?
Petro y Acueducto chocan por niveles del embalse Chuza

El fantasma del racionamiento de agua enciende debate entre Presidencia y Acueducto de Bogotá

Un reporte de la Superintendencia de Servicios Públicos sobre los niveles del río Chuza ha desatado un intenso cruce de declaraciones entre el presidente Gustavo Petro y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). La discusión gira en torno a si la capital del país enfrenta un riesgo real de desabastecimiento o si se trata de una falsa alarma generada por malinterpretación de datos técnicos.

La alerta presidencial: sequía y confusión en las cifras

Todo comenzó cuando el mandatario nacional, Gustavo Petro, utilizó su cuenta de X para señalar que los embalses cercanos a Bogotá estaban sufriendo el impacto combinado de la sequía y las quemas en la Amazonía. En su mensaje, el presidente generó polémica al afirmar que el sistema alcanzaba "mínimos históricos", confundiendo específicamente el cauce del río Chuza con la capacidad total del embalse del mismo nombre.

Según datos oficiales de la Superintendencia de Servicios Públicos, el río Chuza registra actualmente un volumen del 41%, lo que representa un déficit extremo para el periodo de marzo. Esta información fue la que activó las alarmas en la Presidencia de la República y desencadenó el posterior debate técnico.

Respuesta técnica contundente: "No hay alerta de desabastecimiento"

La gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, respondió de manera inmediata y fundamentada con gráficas técnicas que desmintieron categóricamente cualquier riesgo inminente de que Bogotá se quede sin agua. "No es cierto que haya alerta por desabastecimiento de agua en Bogotá", afirmó la funcionaria, enviando un mensaje de tranquilidad a los millones de usuarios de la capital y municipios aledaños.

Avendaño explicó detalladamente que la confusión presidencial nace de no comprender adecuadamente el año hidrológico, el cual inicia en abril y termina en marzo. Por lo tanto, es completamente natural que en esta época del año —correspondiente al cierre de la temporada seca en el páramo de Chingaza— los niveles presenten una disminución estacional esperada.

Chuza frente a la historia: datos que desmienten "mínimos históricos"

Para refutar específicamente la tesis de los "mínimos históricos" planteada por el presidente Petro, la EAAB presentó un comparativo histórico que pone en perspectiva real la situación actual del sistema de abastecimiento:

  • Nivel actual: El embalse de Chuza registra un 40,35% de llenado, no el 41% del río mencionado por Petro.
  • Curva guía de seguridad: El nivel actual se mantiene consistentemente por encima de la curva de seguridad establecida para la operación normal del sistema.
  • Precedentes críticos: El registro actual es significativamente superior al reportado en años particularmente difíciles como 1998, 2010, 2024 y 2025.

La gerente Avendaño recordó al Ejecutivo nacional que el río Chuza es solo una de las múltiples fuentes que alimentan al complejo de Chingaza y que su bajo caudal en esta época responde a patrones estacionales completamente esperados. "Presidente, recuerde que en el Acueducto siempre estamos listos a presentarle información verídica para evitar la desinformación", concluyó la funcionaria en un tono firme pero respetuoso.

Llamado al consumo responsable pese a garantías del servicio

Aunque el sistema Chingaza demuestra resiliencia y capacidad operativa adecuada, las autoridades distritales mantienen el llamado al consumo responsable de agua por parte de la ciudadanía. Esta recomendación se hace especialmente relevante durante la transición a la temporada de lluvias que se espera inicie formalmente en las próximas semanas.

Por ahora, el suministro de agua en Bogotá está completamente garantizado, según las autoridades técnicas del Acueducto, pese a la narrativa de crisis que se tomó temporalmente las redes sociales y algunos espacios de discusión pública. El debate entre Presidencia y EAAB ha evidenciado la importancia de manejar información técnica precisa antes de generar alertas que puedan causar preocupación innecesaria en la población.