Desde el pasado fin de semana, una intensa ola de calor ha comenzado a afectar a gran parte de México, elevando las temperaturas hasta los 45 grados Celsius en diversas regiones del país. Según los reportes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dependiente de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), al menos 20 estados han registrado temperaturas entre 40 y 45 °C, mientras que en otros siete las temperaturas oscilan entre 35 y 40 °C, y en tres más se sitúan entre 30 y 35 °C.
Zonas más afectadas por el calor extremo
Entre las regiones que presentan las temperaturas más elevadas se encuentran Durango, Sinaloa, Jalisco, Nuevo León, San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, Puebla, Veracruz, Yucatán y Quintana Roo. En la capital del país, la Ciudad de México, la temperatura promedio habitual se sitúa entre los 12 y 28 °C, pero debido a la ola de calor se espera que alcance los 33 °C.
Pronóstico para los próximos días
El Servicio Meteorológico Nacional ha informado que estas condiciones climáticas se mantendrán a lo largo de la semana, siendo el martes el día potencialmente más caluroso. Ante esta situación, las autoridades insisten en la importancia de tomar medidas de prevención, como mantenerse bien hidratados, vestir ropa de manga larga y colores claros, evitar la exposición prolongada al sol y prestar especial atención a niños y adultos mayores.
“Las ondas de calor no solo afectan nuestra salud al provocarnos agotamiento físico, deshidratación severa o golpes de calor, también inciden en otros sectores como la sequía, la disponibilidad y calidad del agua para consumo humano, la propagación de incendios forestales, los cortes de energía eléctrica, e incluso el sector agropecuario”, explicó el SMN.
Causas meteorológicas de la ola de calor
La situación climática en México se debe a diversos factores meteorológicos que pueden generar tiempo inestable. Por un lado, el SMN señala la presencia de una circulación anticiclónica en niveles medios de la atmósfera, lo que implica una zona de aire estable en capas medias del cielo que favorece el calor y reduce la nubosidad en algunas regiones. Además, se reporta una línea seca en el noreste del país, que puede dar lugar a tormentas fuertes; una corriente en chorro subtropical que influye en las lluvias; y el ingreso de humedad del Pacífico y el golfo de México, que también incrementa la posibilidad de precipitaciones.
Riesgo de lluvias intensas y deslaves
Debido a estos fenómenos, en diferentes zonas del país como Puebla, Oaxaca, Nuevo León y Veracruz también se esperan fuertes lluvias. “Las precipitaciones de mayor intensidad podrían generar deslaves, incremento en niveles de ríos y arroyos, así como desbordamientos e inundaciones en zonas bajas”, advierte el SMN en su boletín más reciente.



