El hidrógeno blanco, un recurso energético natural generado en el subsuelo terrestre, se perfila como una alternativa prometedora para diversificar la matriz energética colombiana. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) avanza en investigaciones para identificar posibles fuentes de este combustible en regiones como los Llanos Orientales y el Valle del Cauca–Patía. Paralelamente, el Gobierno nacional publicó un proyecto de resolución que establece las reglas para su exploración y eventual explotación.
Regulación en marcha
El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, presentó el borrador normativo durante el quinto Congreso Internacional de Hidrógeno en Bogotá. La propuesta fija lineamientos para la asignación de áreas y requisitos técnicos, jurídicos, financieros y ambientales. Esta iniciativa se enmarca en la política de Transición Energética Justa, reconociendo al hidrógeno blanco como una Fuente No Convencional de Energía Renovable (FNCER).
Palma afirmó: "El país avanza hacia un marco regulatorio claro, transparente y técnico que permita desarrollar el potencial del hidrógeno blanco, garantizando seguridad operacional, responsabilidad ambiental, participación social y generación de oportunidades para las regiones".
El proyecto de resolución establece condiciones para que empresas accedan a áreas destinadas a estudios y proyectos. Incluye requisitos habilitantes, mecanismos de seguimiento, programas técnico-financieros, cronogramas y criterios de coexistencia con otros proyectos minero-energéticos. El Ministerio busca definir reglas estables para atraer inversión y reducir conflictos por uso del suelo.
La regulación también incorpora disposiciones sobre participación social y criterios ambientales, asegurando que el desarrollo se realice bajo estándares de responsabilidad y articulación comunitaria.
Investigación del hidrógeno blanco en Colombia
Desde 2023, el SGC desarrolla una línea de investigación para identificar sistemas hidrogénicos activos. El hidrógeno blanco se genera naturalmente por la interacción del agua con rocas ricas en hierro, radiólisis, materia orgánica sometida a altas temperaturas y actividad geotérmica. A diferencia del hidrógeno verde o gris, no requiere procesos industriales, lo que lo hace atractivo por su menor impacto ambiental.
Las investigaciones se concentran en el corredor Valle del Cauca–Patía y la cuenca de los Llanos Orientales. En Meta y Casanare, el SGC reportó concentraciones superiores a 100 ppm y registros elevados en pozos. También identificó "círculos de hadas" (emanaciones superficiales) y anomalías sísmicas asociadas a chimeneas de gas. En el Valle del Cauca–Patía, se detectaron rocas ofiolíticas que producen hidrógeno al contacto con agua.
Contexto internacional y perspectivas
El interés global por el hidrógeno blanco creció tras el caso de Malí, donde una comunidad halló accidentalmente hidrógeno natural al perforar un pozo. El gas contenía 98% de hidrógeno y ahora abastece una planta eléctrica local. Países como Australia, Francia, Brasil, Estados Unidos, Sudáfrica, Namibia, Marruecos y España también avanzan en estudios y regulaciones.
En Colombia, el Ministerio considera que reglas claras facilitarán la inversión y promoverán encadenamientos productivos. El borrador de resolución está en consulta pública para recibir comentarios de ciudadanos, empresas y gremios.
El SGC advierte que el desarrollo comercial del hidrógeno blanco requerirá años de estudios. Tras identificar áreas potenciales, la exploración formal y evaluación de viabilidad podría tardar entre cinco y diez años. El objetivo actual es determinar la cantidad de hidrógeno natural disponible y las condiciones técnicas, ambientales y económicas para su aprovechamiento. Estudios preliminares sugieren que, si el recurso es abundante, su producción podría ser hasta diez veces más económica que la del hidrógeno verde.
El Gobierno sostiene que la regulación sienta las bases para que Colombia participe en nuevas cadenas energéticas y amplíe su matriz con alternativas sostenibles.



