En menos de 24 horas, la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) cambió su postura respecto al reconocimiento como víctima del conflicto a Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, alias ‘Simón Trinidad’, uno de los exjefes guerrilleros de mayor poder en las extintas FARC. El 29 de abril, medios como EL TIEMPO publicaron que la Sala de Reconocimiento de Verdad había otorgado dicha condición, pero al día siguiente la JEP aseguró que se trató de una "equivocación humana" y que el caso sigue bajo estudio.
¿Por qué se incluyó a ‘Simón Trinidad’?
La JEP confirmó que el nombre de alias ‘Simón Trinidad’ sí aparecía en el Anexo 1 del Auto CDG 06-051 de 2026, como parte del grupo de víctimas reconocidas en el marco del expediente por el genocidio de miembros de la Unión Patriótica (UP). Esto se debió a que el exjefe guerrillero, extraditado a Estados Unidos desde 2004, presentó una solicitud de reconocimiento argumentando que, antes de ingresar a la guerrilla, perteneció al movimiento político cuyos miembros fueron víctimas de exterminio por guerrillas, paramilitares y agentes del Estado.
En su solicitud, ‘Simón Trinidad’ relata que su militancia política inició en junio de 1985 con la adhesión del Movimiento Cívico Popular-Causa Común a la UP. Durante el proceso electoral de 1986, la UP experimentó un crecimiento significativo en regiones como el Cesar, lo que generó alianzas pero también una intensificación de la persecución y asesinato de militantes. Tras el homicidio de Marcos Sánchez Castellón en agosto de 1986, quien había advertido sobre una lista de personas a ser asesinadas —incluyendo al solicitante y su esposa—, la familia decidió exiliarse. Las amenazas se incrementaron, y en septiembre de 1987 encontró una nota en su vehículo amenazando con asesinar a sus hijos. En octubre de ese año, se desplazó a Bogotá con sus hijos, mientras su esposa viajó a México.
Ante este contexto, ‘Simón Trinidad’ explicó que consideró el exilio como respuesta a la violencia sistemática del Estado y decidió ingresar a las FARC. Se vinculó inicialmente al Frente 19 en la región del Sumapaz y luego fue trasladado a la Sierra Nevada en noviembre de 1987. Con el tiempo, se convirtió en uno de los máximos comandantes del grupo criminal. Ahora, desde otra perspectiva, busca el reconocimiento como víctima de persecución criminal y estatal.
Reacción de la JEP y corrección del error
La noticia generó rechazo entre víctimas de las FARC a nivel nacional, lo que motivó reuniones urgentes al interior de la JEP durante la tarde y noche del 29 de abril. Como resultado, la entidad emitió un comunicado reculando sobre lo decidido y publicó un nuevo auto de corrección del anexo que incluía a alias ‘Simón Trinidad’ como víctima. La JEP explicó: "En dicha decisión, por una equivocación humana, se adjuntó un archivo de Excel denominado Anexo I que no corresponde al listado definitivo de personas acreditadas como víctimas ni como intervinientes especiales en el proceso judicial".
Agregó que el documento contenía información preliminar sobre solicitudes de acreditación aún en estudio, por lo que no tiene efectos jurídicos ni define el reconocimiento de víctimas para participar en el Caso 06. La decisión se concentra en criterios generales del proceso de acreditación, y el texto del auto no incluye pronunciamientos sobre situaciones individuales, que requieren un análisis detallado.
La JEP aclaró que el trámite de acreditación implica una revisión rigurosa de cada solicitud, sus soportes documentales y los registros administrativos disponibles. Incluye verificación en múltiples fuentes, identificación de duplicidades y evaluación individual de pruebas. A la fecha, la Sala de Reconocimiento de Verdad ha acreditado a 789 víctimas individuales y cinco sujetos colectivos en el proceso relacionado con la UP, y se han recibido 700 solicitudes en análisis.
¿Qué implica esta decisión?
La acreditación de ‘Simón Trinidad’ como víctima no cambiaría su situación judicial en Estados Unidos, donde cumple una condena de 60 años de prisión por el secuestro de tres contratistas estadounidenses en 2003, como se explicó en el primer auto ya corregido. Por ahora, la JEP aseguró que estudiará en detalle el expediente de este exjefe guerrillero, quien afirma haber sido empujado por la violencia a unirse a las FARC, donde se le atribuyen incontables crímenes y un rol político de gran escala.
El caso continúa generando debate sobre los criterios de reconocimiento de víctimas en el marco de la justicia transicional y la memoria histórica del conflicto armado colombiano.



