Argentina da paso crucial en polémica reforma penal juvenil
La Cámara de Diputados de Argentina aprobó este jueves un proyecto de ley que modifica sustancialmente el sistema penal juvenil del país, reduciendo la edad de imputabilidad penal de 16 a 14 años. La iniciativa, impulsada por el presidente Javier Milei, obtuvo 149 votos a favor y 100 en contra en una sesión marcada por intensos debates y posiciones encontradas.
Un cambio histórico en el sistema penal argentino
El proyecto busca actualizar un sistema penal juvenil que data de 1980, posicionando a Argentina en línea con la mayoría de los países sudamericanos donde la edad punible es de 14 años. Actualmente, Argentina mantiene la edad de imputabilidad más alta de la región, mientras que países como Brasil y Ecuador establecen límites aún más bajos, llegando a los 12 años en algunos casos.
"Si una persona se encuentra con otra que ha tomado la decisión de lastimarla, de dañarla o de matarla, a los 14 años comprende que eso está mal y debe tener consecuencias. Eso se llama delito", argumentó el diputado oficialista Ramiro Gutiérrez durante la defensa del proyecto.
La campaña "delito de adulto, pena de adulto"
El oficialismo llevó adelante una profusa campaña mediática promovida por la senadora y exministra de Seguridad Patricia Bullrich, bajo el eslogan "delito de adulto, pena de adulto". Esta postura encuentra respaldo en recientes casos de delitos cometidos por adolescentes que han generado fuerte repercusión mediática y social.
El más reciente ocurrió en diciembre pasado en la provincia de Santa Fe, cuando dos adolescentes de 14 y 15 años torturaron y mataron a puñaladas a otro joven de 15 años. Este miércoles, familiares de víctimas de menores se manifestaron frente al Congreso exigiendo la aprobación de una nueva ley penal juvenil.
Voces críticas y preocupaciones
Legisladores opositores criticaron duramente el procedimiento acelerado del proyecto y la falta de consideración a las advertencias de expertos. Defensores de la niñez de varias provincias expresaron su rechazo durante las comisiones, alertando sobre las consecuencias de la medida.
"Todo el sistema político debería trabajar para que esto suceda solo en casos excepcionales, pero vemos aquí que quienes promueven una Argentina que desarma las estructuras públicas trae una discusión de 'cárcel y bala' para dar respuesta a problemas de niños, niñas y adolescentes pobres que no encontraron un Estado que les diera lo necesario", manifestó la diputada peronista Victoria Tolosa Paz.
Entre las principales preocupaciones destacan:
- Los tiempos de adecuación de las instalaciones carcelarias
- El presupuesto asignado, considerado insuficiente
- La falta de políticas preventivas complementarias
- El impacto desproporcionado en adolescentes de sectores vulnerables
El camino hacia la ley
Con la aprobación en la Cámara de Diputados, el proyecto ahora deberá ser debatido en el Senado, donde enfrentará nuevos escrutinios y posiblemente modificaciones. El debate parlamentario se desarrolla en un contexto de gran sensibilidad social respecto a la seguridad y los delitos cometidos por menores.
Según los estándares internacionales, la edad mínima de responsabilidad penal es aquella en la que un menor no puede ser considerado penalmente responsable de sus actos y, por lo tanto, no puede ser juzgado. La reforma argentina busca redefinir este límite en un país que históricamente ha mantenido parámetros más protectores hacia la niñez y adolescencia.
El próximo capítulo de esta polémica reforma se escribirá en el Senado, donde se decidirá si Argentina modifica radicalmente su enfoque hacia la justicia juvenil después de más de cuatro décadas con el mismo sistema.



