Starmer enfrenta votación clave por escándalo Mandelson
Starmer enfrenta votación clave por escándalo Mandelson

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, se enfrenta este martes a una votación crucial en el Parlamento que podría desencadenar una investigación sobre su controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos. La votación, impulsada por la oposición conservadora, amenaza con distraer al gobierno a solo nueve días de unas elecciones locales que se consideran una prueba de fuego para el liderazgo de Starmer.

El origen del escándalo

La controversia estalló después de que Bloomberg revelara en septiembre la estrecha relación de Mandelson con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein. A raíz de ello, Starmer destituyó a Mandelson, pero las preguntas sobre cómo se manejó el proceso de nombramiento han persistido. La oposición, liderada por Kemi Badenoch, exige una investigación del Comité de Privilegios, utilizando una táctica que el propio Starmer empleó contra el ex primer ministro Boris Johnson durante el escándalo Partygate.

Apoyo dentro del Partido Laborista

A pesar de las críticas, Starmer cuenta con el respaldo de figuras clave del partido, como el ex primer ministro Gordon Brown y la presidenta del Comité de Asuntos Exteriores, Emily Thornberry. Hasta ahora, ningún rival interno ha apoyado la investigación, lo que sugiere que la votación podría ganarse. Sin embargo, el costo político es alto, ya que el debate desvía la atención de la agenda gubernamental y de las próximas elecciones del 7 de mayo, en las que están en juego numerosos consejos locales y los parlamentos regionales de Gales y Escocia.

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Declaraciones de Starmer

El lunes, Starmer instó a los miembros de base del Partido Laborista a rechazar lo que calificó como una estratagema orquestada por los conservadores. "Se trata de una maniobra política de nuestros oponentes, que quieren desacreditarnos, oscurecer nuestro mensaje e impedirnos continuar con nuestro trabajo", declaró ante los parlamentarios. Añadió que "el momento elegido lo dice todo: nueve días antes de las elecciones locales".

Audiencias paralelas

Además de la votación, el Comité de Asuntos Exteriores interrogará al ex alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores, Philip Barton, sobre si se siguió el debido proceso en la aprobación del nombramiento de Mandelson. Se espera que Barton respalde las afirmaciones de su sucesor, Olly Robbins, de que el número 10 de Downing Street presionó a los funcionarios para agilizar la investigación. Si Barton presenta pruebas de presión grave, podría aumentar el riesgo para Starmer, tanto en la votación actual como cuando el Parlamento reanude sus sesiones tras las elecciones.

Testimonio del jefe de gabinete

El testimonio del jefe de gabinete de Starmer, Morgan McSweeney, previsto para más tarde el martes, representa otro momento de tensión. Aunque se espera que McSweeney se mantenga leal, sigue siendo el funcionario de mayor rango que perdió su puesto en el escándalo de Mandelson.

Estrategia conservadora

Funcionarios conservadores reconocen que la resolución probablemente fracasará, pero argumentan que han mantenido a Starmer a la defensiva. "Los candidatos laboristas tendrán que dar explicaciones en persona si su partido rechaza una investigación", señalaron, pidiendo anonimato al hablar de la estrategia interna.

Entrevista de Starmer

Durante el fin de semana, Starmer concedió una entrevista al Sunday Times para reafirmar su compromiso de permanecer en el cargo. Aunque reconoció que el nombramiento de Mandelson fue un error, expresó su frustración por cómo el escándalo eclipsa asuntos "urgentes" como la guerra en dos frentes. "Entiendo por qué hay preguntas", declaró. "He respondido a muchísimas. Pero, al mismo tiempo, tengo muchísimo trabajo por delante".

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