Socialistas consolidan bastiones en París y Marsella mientras alianzas con izquierda radical muestran resultados limitados
En las elecciones municipales francesas de este domingo, los socialistas lograron mantener el control de las dos ciudades más importantes del país, París y Marsella, rechazando alianzas con La Francia Insumisa (LFI) y posicionándose como barrera contra las derechas. Mientras tanto, otros compañeros de filas obtuvieron escasos beneficios de sus pactos con el partido radical de izquierdas.
París: 25 años de hegemonía socialista continúan
Emmanuel Grégoire, quien durante años fue el número dos de la alcaldesa Anne Hidalgo, fue elegido nuevo regidor de la capital francesa tras derrotar a la exministra conservadora Rachida Dati, quien contaba con apoyo explícito de la extrema derecha. Grégoire declaró que "París será el corazón de la resistencia contra la extrema derecha", prolongando así un control socialista que se inició hace un cuarto de siglo.
El nuevo alcalde, que será investido el próximo fin de semana, interpretó su victoria en clave nacional de cara a las presidenciales del próximo año, que calificó como "violentas y cruciales". Grégoire criticó duramente la alianza entre la derecha tradicional y la ultraderecha que, según su perspectiva, "se perfila" en el panorama político francés.
"Han caído las máscaras y hay que denunciar esas alianzas para ganar unos puntos", afirmó Grégoire tras su discurso de victoria. En un gesto simbólico, el nuevo alcalde recorrió la ciudad en bicicleta, un paseo transmitido en directo por televisión, mientras concedía su primera entrevista de la noche pedaleando hacia el Ayuntamiento, donde se fundió en un abrazo con Hidalgo, quien le entregó la llave de la ciudad ante una multitud.
Resultados mixtos para alianzas con La Francia Insumisa
El secretario general del Partido Socialista (PS), Pierre Jouvet, fue el primero en hacer un diagnóstico sombrío sobre los pactos con LFI, acusando al partido de Jean-Luc Mélenchon de "hacer perder a la izquierda" en bastiones tradicionales como:
- Clermont-Ferrand
- Limoges
- Poitiers
- Besançon
El expresidente François Hollande declaró que "estos resultados son un fracaso del enfoque de la dirección del Partido Socialista". Olivier Faure, líder del PS, que había permitido acuerdos locales aunque no un pacto nacional con LFI, llamó a la reflexión y criticó el discurso de ruptura de la izquierda radical, reafirmando que el PS "es el principal partido de la izquierda francesa".
Sin embargo, los pactos con el partido de Mélenchon sí fueron determinantes para victorias socialistas en Nantes y para ecologistas en Lyon, la tercera ciudad más importante del país. No obstante, la ola ecologista de 2020 se desinfló con pérdidas significativas en:
- Burdeos
- Estrasburgo
- Poitiers
- Annecy
La Francia Insumisa gana terreno en periferias urbanas
LFI, que se presentaba por primera vez a elecciones municipales, logró su principal victoria en la primera vuelta al hacerse con Saint-Denis, la segunda ciudad más importante de la región parisiense con 150.000 habitantes. El flamante alcalde Bally Bagayoko, francés de origen maliense, asumió el cargo con un baile que se volvió viral en redes sociales.
En la segunda vuelta, LFI sumó Roubaix (otra ciudad de más de 100.000 habitantes) y numerosos municipios en los cinturones urbanos de París y Lyon, áreas que tradicionalmente acogen a población inmigrante.
Avance limitado de la extrema derecha
Aunque la extrema derecha conquistó Niza con la victoria de Éric Ciotti, aliado de Marine Le Pen, en la quinta mayor ciudad de Francia, no logró hacerse con el trofeo de Marsella. Niza, con 360.000 habitantes, se convertirá así en el mayor bastión de la extrema derecha gala, que también sumó ciudades como:
- Carcasona
- Orange
- Castres
- Carpentras
Marine Le Pen celebró en su cuenta de X que esta victoria representa "una confirmación de la estrategia de implantación local de la Agrupación Nacional". Jordan Bardella, presidente del partido, destacó que aproximadamente 1.300 alcaldes fueron elegidos bajo sus siglas en esta segunda vuelta, lo que calificó como "el comienzo de una alternancia que deberá, mañana, encarnarse a escala nacional", con la mirada puesta en las presidenciales de 2027.
Abstención récord en las urnas
La participación electoral se situó en el 57% del censo, lo que representa una abstención récord si se excluyen las elecciones de 2020 celebradas en plena pandemia (41,86%). Esta cifra contrasta significativamente con:
- 62,13% en 2014
- 65,24% en 2008
Los resultados de estas elecciones municipales dibujan un panorama político francés fragmentado, donde los socialistas mantienen sus bastiones históricos pero enfrentan desafíos tanto de la izquierda radical como de la derecha, en un contexto de creciente desafección ciudadana reflejada en la alta abstención.



