Laura Sarabia y Marelbys Meza: Un proceso restaurativo más allá de la política
Sarabia y Marelbys: proceso restaurativo tras el titular

Un proceso humano tras los titulares mediáticos

En medio del constante escrutinio público y el uso político de su nombre, Laura Sarabia, actual embajadora de Colombia ante el Reino Unido, ha decidido abordar públicamente su relación con Marelbys Meza y el proceso de justicia restaurativa que ambas han emprendido desde el año pasado.

Más allá de las narrativas políticas

"A menudo me pregunto cuándo dejarán de usar el nombre de Marelbys con fines políticos y económicos", cuestiona Sarabia en su reflexión. La diplomática expresa su preocupación por cómo el caso ha sido instrumentalizado para atacar al gobierno y proyectos políticos, perdiendo de vista a la persona detrás del titular.

Sarabia conoce a Marelbys desde hace más de una década y destaca que ella conoce la historia completa, sin simplificaciones mediáticas ni intereses externos. "Solo ella y yo sabemos lo que hemos recorrido juntas", afirma la embajadora, subrayando la intimidad de una relación que trasciende lo público.

El proceso de justicia restaurativa

Desde el año pasado, ambas mujeres iniciaron un proceso de justicia restaurativa junto al equipo de abogados de Marelbys. Sarabia enfatiza que este proceso:

  • No es mediático ni ruidoso
  • Es responsable y humano
  • No busca comprar silencios
  • Permite a Marelbys declarar libremente ante autoridades

"Aquí ya no hay silencios ni opacidades, solo dos mujeres que quieren cerrar un capítulo doloroso", explica la embajadora.

Reconocimiento de responsabilidades

Sarabia asumió la sanción por la omisión en el pago de la seguridad social, aclarando que nunca hubo mala fe de su parte. "Fue una situación que reconocí, que enfrenté y de la que aprendí profundamente", sostiene.

Sin embargo, aclara que el proceso restaurativo no implica asumir responsabilidades penales, sino reconocer que Marelbys sufrió un daño. "Como persona –más allá de los procesos y las investigaciones–, quisiera que Marelbys pueda seguir adelante con su vida con tranquilidad".

Crítica al tratamiento mediático y político

La embajadora critica la tendencia política de preferir "la hoguera al diálogo, la condena anticipada al análisis sereno". Advierte que detrás de cada titular hay personas reales con historias complejas, que merecen respeto y la oportunidad de rehacer sus caminos.

"Reducirlas a un símbolo puede ser eficaz en la disputa pública, pero rara vez es justo", argumenta Sarabia, cuestionando si realmente importa Marelbys como persona o solo como herramienta retórica.

Un mensaje personal a Marelbys

En un gesto directo, Sarabia expresa: "Hoy quiero decirle a Marelbys que lamento profundamente los efectos que todo esto ha tenido en su vida personal y laboral desde aquel enero de 2023".

Reconoce que a ella también le ha costado reputación y tranquilidad, aunque evita comparar adversidades. Su objetivo principal es que Marelbys logre pasar página y retome su vida con normalidad, como una mujer con agencia propia y dignidad.

Confianza en las instituciones

Sarabia manifiesta su confianza en el debido proceso y en que las instituciones actuarán con rigor y sin prejuicios. "Determinando lo que le corresponda en justicia a cada quien", añade, manteniendo su fe en el sistema judicial colombiano.

Reflexión final sobre lo perdurable

La embajadora concluye con una reflexión sobre la temporalidad de lo político frente a la permanencia de lo humano: "Los gobiernos terminan. Los proyectos políticos cambian. La vida continúa. Y lo que debería permanecer es el respeto por las personas, incluso –y sobre todo– cuando el ruido político intenta eclipsarlas".

Sarabia destaca que Marelbys la conoce desde su anonimato y sabe que siempre la han guiado la buena fe y la empatía. "Eso es algo que pertenece a nuestra historia y que, más allá de las agendas y las narrativas que se construyen desde afuera, permanecerá en la memoria y en el espíritu de ambas", finaliza la embajadora.