La aprobación de beneficios tributarios para atraer partidos de la selección Colombia a Bogotá ha desatado un nuevo debate político en el Concejo Distrital. La concejala Heidy Sánchez cuestionó la iniciativa y aseguró que el acuerdo aprobado representa un “mal negocio” para la ciudad, al considerar que entrega alivios fiscales sin garantías claras de retorno social o económico para los bogotanos.
Críticas al acuerdo
La polémica gira en torno al proyecto de acuerdo aprobado recientemente por el Concejo, que contempla beneficios temporales en impuestos distritales como el ICA y estampillas para incentivar la realización de partidos de las selecciones Colombia masculinas y femeninas en Bogotá, especialmente en el estadio El Campín. Según la concejala, el Distrito está cediendo beneficios tributarios a la Federación Colombiana de Fútbol sin exigir compromisos sociales concretos para la ciudad. Entre los cuestionamientos aparece la ausencia de inversiones obligatorias en escuelas deportivas, procesos de formación o programas comunitarios asociados al fútbol.
Vale la pena resaltar que, durante la discusión del proyecto, ya habían surgido reparos similares desde sectores de oposición y algunos concejales independientes, quienes advirtieron que la iniciativa favorece principalmente a una entidad privada. Uno de los episodios más tensos ocurrió durante la votación del acuerdo, cuando el concejal José Cuesta Novoa decidió retirarse de la ponencia y advirtió posibles riesgos jurídicos alrededor del trámite.
Defensa del Distrito
La Administración Distrital y los promotores del proyecto sostienen que la medida busca recuperar a Bogotá como sede habitual de la selección Colombia y atraer grandes eventos deportivos internacionales que impulsen sectores como turismo, hotelería, comercio y entretenimiento. La Secretaría de Hacienda defendió que los incentivos tributarios estarán vigentes hasta diciembre de 2036 y hacen parte de una estrategia para fortalecer la competitividad de Bogotá frente a otras ciudades del país.
El concejal Fernando López, uno de los impulsores de la propuesta, aseguró en días anteriores que Bogotá tiene ventajas logísticas, hoteleras y de infraestructura para convertirse nuevamente en sede frecuente de la selección Colombia y otros torneos internacionales. Según los promotores de la iniciativa, la idea es que la selección Colombia vuelva a disputar partidos oficiales y amistosos en la capital después de años de concentración casi exclusiva en Barranquilla.
Próximos pasos
Por ahora, el acuerdo aprobado por el Concejo está a la espera de sanción del alcalde para convertirse oficialmente en norma distrital, pero, incluso antes de ser validado, ya enfrenta los primeros cuestionamientos. La controversia promete continuar, mientras la ciudadanía espera definiciones sobre el futuro del fútbol en la capital.



