Polémica en la Cancillería por nueva 'Academia Diplomática Popular'
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia ha desatado una intensa controversia con el lanzamiento de un cartel publicitario que promueve cursos de ingreso a la carrera diplomática bajo el nombre de 'Academia Diplomática Popular'. Esta iniciativa ha generado preocupación entre diplomáticos en ejercicio y exembajadores, quienes cuestionan el giro en la política tradicional de acceso al servicio exterior.
Cambio radical en los requisitos de ingreso
El aviso publicitario, que presenta la convocatoria como una iniciativa de carácter popular, elimina requisitos históricamente exigidos para aspirar a la carrera diplomática. Entre los cambios más significativos se encuentran:
- No se requiere formación académica específica en relaciones internacionales o áreas afines
- No es necesario demostrar dominio de un segundo idioma
- No se exige experiencia profesional previa en el sector
Este cambio radical en los criterios de selección ha sido interpretado por expertos como una modificación sustancial en los estándares de calidad del servicio exterior colombiano.
Cuestionamientos por posible politización
El cartel que ha causado molestia entre el cuerpo diplomático muestra en primer plano a Harold González González, director de la Academia Diplomática, quien aparece como el rostro principal de la campaña. González, quien anteriormente fue directivo de Colombia Humana, el partido del presidente Gustavo Petro, ha sido señalado como elemento que refuerza las críticas sobre un posible uso político de la convocatoria.
Diplomáticos consultados han expresado su preocupación porque históricamente no han existido cursos previos para ingresar a la carrera diplomática, ya que la formación especializada se realiza únicamente después de superar el riguroso concurso de méritos. Esta novedad ha llevado a cuestionamientos sobre el origen de los recursos presupuestales asignados a esta iniciativa.
Preocupaciones sobre recolección de datos y calendario
El proceso de inscripción para estos cursos solicita información personal sensible como correos electrónicos y números telefónicos, pero no establece requisitos académicos ni profesionales mínimos. Testimonios recogidos indican que la difusión de la convocatoria se estaría realizando activamente en diversos barrios, lo que ha despertado sospechas sobre un posible uso electoral de la información recolectada.
Además, el cronograma oficial establece que el curso iniciaría el 23 de septiembre de 2026, fecha en la que ya habrá un nuevo presidente, un nuevo canciller y una nueva administración gubernamental. Esta circunstancia alimenta la incertidumbre sobre la viabilidad real del programa y refuerza las críticas de que se trata más de una estrategia política que de un mecanismo legítimo de acceso a la carrera diplomática.
Reacciones del cuerpo diplomático
Los diplomáticos en ejercicio han manifestado su preocupación por lo que consideran un debilitamiento de los estándares profesionales del servicio exterior colombiano. Argumentan que la eliminación de requisitos básicos como el dominio de idiomas y la formación especializada podría afectar la capacidad de Colombia para representar sus intereses en el escenario internacional.
La polémica ha trascendido los círculos diplomáticos y ha generado debate público sobre la transparencia en los procesos de selección para cargos públicos y la posible instrumentalización de instituciones estatales con fines políticos.



