Expolicía secuestrado por las Farc ahora busca un escaño en el Senado
John Frank Pinchao, quien fuera integrante de la Policía Nacional y permaneció secuestrado por las Farc durante ocho años y medio, ha decidido dar un giro radical en su vida al postularse para una curul en el Senado de la República por el Partido Oxígeno. En una entrevista exclusiva, Pinchao reveló que su motivación política surgió precisamente durante su cautiverio, donde compartió experiencias con figuras como Ingrid Betancourt, Luis Eladio Pérez, Consuelo González de Perdomo, Jorge Eduardo Gechem y Alan Jara.
"Durante el secuestro conocí personas vinculadas a la política, con las cuales compartí el cautiverio. Ellos me hicieron ver que desde ciertas posiciones se podía trabajar más ampliamente por el bienestar de los colombianos. Entonces, me surgió como la espinita en ese momento", explicó Pinchao, destacando cómo estas interacciones moldearon su visión de servicio público.
Un proyecto colectivo, no personal
Pinchao fue enfático al aclarar que su candidatura no es una iniciativa individual, sino parte de un esfuerzo colectivo. "Este no es un proyecto personal, es un proyecto de partido. Estoy vinculado al Partido Oxígeno de Ingrid Betancourt. Es un equipo, le llamamos la Selección Antipetro. Es un proyecto de partido, no es algo personal de cada uno, sino un conjunto de ideas de todos", afirmó. Entre las principales banderas de su campaña, mencionó el estatuto de corrupción, la ley de víctimas y la ley del agua, pilares que busca impulsar desde el Congreso.
Críticas contundentes al acuerdo de paz
Al referirse al acuerdo de paz firmado con las Farc, Pinchao fue directo y crítico. "Las banderas del acuerdo de paz fueron justicia, verdad, reparación y no repetición, y ninguna de estas se ha dado. No ha existido la verdad, no ha existido el perdón", señaló. Citó como ejemplo la actitud de algunos exguerrilleros, quienes, según él, han mostrado desdén hacia las víctimas. Además, cuestionó la reparación económica, argumentando que los bienes declarados por las Farc para compensar a las víctimas son insuficientes y simbólicos.
"La reparación no existe porque ellos hicieron un inventario donde dijeron que tenían dos escobas, tres escobas y un trapero, que eran los bienes que ellos tenían para reparar a las víctimas", expresó con indignación. También criticó la participación política de exmiembros de las Farc, afirmando que ya tuvieron su oportunidad con curules gratuitas y que la ciudadanía no está dispuesta a votar por quienes causaron tanto daño al país sin haber pagado por sus crímenes.
La 'paz total' como un "desastre total"
Frente a la política de paz total impulsada por el presidente Gustavo Petro, Pinchao no tuvo reparos en calificarla como un "desastre total". "Vemos cómo constantemente están haciendo atentados contra las bases militares y de Policía. Ahora están utilizando drones, o sea, se han sofisticado en el uso de herramientas para generar violencia, muerte y destrucción", denunció. Además, expresó su preocupación por el impacto en la fuerza pública, señalando la dificultad de que antiguos miembros de las Fuerzas Militares y de Policía tengan como jefe a un excontrincante.
También criticó lo que considera el mayor desacierto del Gobierno Petro: la corrupción. "Supuestamente venían al cambio, pero no sé qué tipo de cambio. Vemos escándalos constantes, vemos que se ha creado una cantidad de puestos burocráticos absorbiendo el presupuesto de la nación", afirmó, subrayando la necesidad de transparencia y eficiencia en la gestión pública.
Reflexiones personales: el perdón, la fuga y las secuelas
Consultado sobre el perdón, Pinchao lo describió como un proceso espiritual y religioso. "Cuando uno coloca todo ese odio, toda esa venganza, en manos de Dios, se siente como liberado de eso", compartió. Relató cómo, desde el primer día de su secuestro, su intención fue escapar, preparando meticulosamente una fuga que finalmente logró tras ocho años de cautiverio.
En cuanto a las secuelas que le dejó esta experiencia, destacó la desconfianza hacia las personas y la reacción a sonidos fuertes. "Cuando hay un portazo o una explosión, uno intenta inmediatamente protegerse", confesó, revelando los traumas psicológicos que aún persisten.
Un llamado a los colombianos
Al definirse, Pinchao se presentó como "un colombiano de a pie, hijo de un maestro de construcción. Salimos de la pobreza a punta de trabajo. Es el colombiano que se levanta a la madrugada y lleva una coquita con el almuerzo para el trabajo. Ese es el colombiano que represento". Finalizó con una invitación a los ciudadanos para que lo apoyen en las próximas elecciones, marcando el logo del Partido Oxígeno en el tarjetón, con la promesa de trabajar por propuestas que mejoren el bienestar de todos los colombianos y ayuden al país a superar la pobreza y la miseria.



