Este viernes 15 de mayo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) dará a conocer el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia durante el primer trimestre de 2026. Las expectativas del mercado se ubican en un rango entre el 1,9% y el 2,5%, una cifra que refleja la moderación económica que atraviesa el país.
Proyecciones de los analistas
Según el Dane, en el mismo periodo de 2025 la economía colombiana creció un 2,7%. Para este año, las estimaciones son más conservadoras. La dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia prevé un crecimiento anual del 2,5%. "Con ello, el año 2026 iniciaría con un crecimiento moderado, consistente con un entorno en el que la economía aún muestra resiliencia en la demanda, pero con retos importantes por el lado de la inversión", señaló la entidad. Bancolombia estima que la demanda interna habría sido el principal soporte de la actividad, junto con un aporte positivo en el frente externo.
Por su parte, Banco Itaú proyecta que el PIB del primer trimestre se moderaría al 2% anual. "Luego de un crecimiento de 2,3% en el cuarto trimestre de 2025 impulsado por administración pública, para el inicio de 2026 prevemos un crecimiento anual de 2% y secuencial de 0,2% trimestral, impulsado por entretenimiento, comercio y administración pública, mientras que sectores como construcción y minería continuarían rezagando la actividad", explicó el equipo de investigaciones de Itaú.
La proyección más pesimista proviene de Corficolombiana, que estima un crecimiento de apenas 1,9%. "¡La economía de Colombia pierde fuerza más rápido de lo esperado! Proyectamos un crecimiento del PIB de 1,9% en el primer trimestre de 2026, por debajo de lo esperado por los analistas en los últimos meses", afirmó la entidad.
Factores que impulsaron el PIB
De acuerdo con Bancolombia, el consumo privado sería el pilar relevante de la dinámica económica, pese a los desafíos inflacionarios y monetarios. El gasto público se mantiene elevado, mientras que la inversión habría mostrado una contracción importante, similar a lo observado en trimestres previos. El balance externo se habría beneficiado de menores importaciones en pesos colombianos, producto de la apreciación del tipo de cambio.
Bancolombia estima que el consumo privado habría mantenido un crecimiento sólido, con una expansión del 3,5% anual en el primer trimestre de 2026. "El comportamiento seguiría explicado por el dinamismo del gasto en entretenimiento, comercio, turismo y restaurantes. El consumo ha continuado respaldado por un mercado laboral resiliente y por el soporte de las remesas, aunque en un contexto de condiciones financieras restrictivas", detalló la entidad.
El comercio minorista habría crecido un 9,6% anual en el primer trimestre de 2026, apoyado por el buen desempeño del comercio de bienes durables como vehículos, motos, equipos informáticos, electrodomésticos y muebles. El entretenimiento también seguiría aportando significativamente, impulsado por la preferencia por experiencias y actividades de ocio.
En cuanto al gasto público, se anticipa un crecimiento relevante del 7,5% anual en el primer trimestre de 2026, por encima del promedio histórico del 4,6%. Por el lado del sector externo, las exportaciones en pesos habrían presentado una variación nula. Según cifras del Dane, las exportaciones en dólares crecieron un 15,5% anual en el primer trimestre, impulsadas por las exportaciones no tradicionales (16,3%), principalmente oro no monetario, hullas térmicas, banano, minerales de cobre y aceite de palma. Sin embargo, la canasta tradicional registró una contracción del 8,3%, explicada por menores exportaciones de petróleo y sus derivados.
Perspectivas para el resto de 2026
Bancolombia proyecta que durante todo 2026 el consumo privado mostrará una moderación gradual, en un entorno de tasas de interés relativamente elevadas y posibles ajustes en el mercado laboral. No obstante, factores como las remesas, el crecimiento de los salarios reales y la menor tasa de cambio podrían seguir ofreciendo soporte. El gasto público podría mantenerse elevado en el corto plazo, aunque con riesgos de ajuste hacia adelante dada la vulnerable situación fiscal.
La recuperación de la inversión será clave para apuntalar el crecimiento de largo plazo. Reactivar sectores como la infraestructura y la vivienda solo será posible a través de mejores condiciones regulatorias, institucionales y de mayor certidumbre política, concluyen los analistas.



