El presidente Gustavo Petro cumplió con la orden de la Corte Constitucional y se retractó públicamente de sus declaraciones del 30 de agosto de 2024, cuando se refirió a un grupo de mujeres periodistas como "muñecas de la mafia". La retractación se realizó durante el último consejo de ministros celebrado en la Casa de Nariño.
Antecedentes de la controversia
El origen de la polémica se remonta a la posesión de la actual defensora del Pueblo, Iris Marín, cuando el mandatario utilizó la expresión que generó indignación en el gremio periodístico. Una hora después de las declaraciones, la propia Marín protestó contra las afirmaciones presidenciales.
El fallo de la Corte Constitucional
La Corte Constitucional, mediante la Sentencia SU-432 de 2025, determinó que la expresión "muñecas de la mafia" vulnera los derechos fundamentales de las comunicadoras, ya que sugiere que las periodistas carecen de autonomía profesional y estarían al servicio de intereses ajenos. El alto tribunal consideró que estas afirmaciones, cargadas de estereotipos de género, son inadmisibles incluso en el contexto de la opinión pública, especialmente por el impacto que generan en un país donde las mujeres periodistas enfrentan altos niveles de violencia.
La Corte también advirtió que la visibilidad del presidente en redes sociales, donde cuenta con millones de seguidores, amplifica el alcance de sus declaraciones, lo que puede incidir negativamente en el clima social y propiciar agresiones contra este grupo.
La retractación presidencial
Durante el consejo de ministros, Petro inició su intervención señalando que la Corte había encontrado que sus expresiones ameritaban retractación pública. "Hoy la retiro formalmente de mi voz pública. No hablé de todas, sino de una, que después fue candidata presidencial", aclaró, en aparente referencia a Vicky Dávila. Sin embargo, acto seguido, leyó un mensaje en el que se disculpó de manera general: "Las mujeres periodistas que hacen periodismo en Colombia no son muñecas de la mafia, son ciudadanas autónomas, profesionales, libres y parte sustancial de lo que mantiene en pie la democracia colombiana. Les ofrezco mis excusas".
El mandatario enfatizó que, aunque acata el fallo, se reserva el derecho a criticarlo. "Una cosa es acatar, otra cosa es no pronunciarse. No nos obliga al silencio. La libre expresión es la libre expresión", afirmó.
Reacciones y contexto
La retractación se produce en medio de un clima político tenso, donde las declaraciones del presidente han sido objeto de múltiples controversias. El caso fue seguido de cerca por organizaciones de derechos humanos y gremios periodísticos, que celebraron la decisión de la Corte como un precedente en la defensa de la libertad de prensa y la igualdad de género.
La orden judicial de última instancia concluyó que las palabras del presidente afectaron los derechos fundamentales de las comunicadoras, por lo que exigió una disculpa pública formal. Con esta acción, Petro cumple con el mandato constitucional, aunque dejando claro su desacuerdo con la interpretación del tribunal.



