Presidente Gustavo Petro responsabiliza a exfiscal general de fracturar el proceso de paz
El mandatario colombiano, Gustavo Petro, ha formulado graves acusaciones contra el exministro y exfiscal general Néstor Humberto Martínez, señalándolo directamente como el arquitecto de la fractura del proceso de paz de 2016. Según las declaraciones presidenciales, la creación del grupo disidente Segunda Marquetalia no fue un acontecimiento casual, sino el resultado calculado de una operación de falsa bandera coordinada entre la Fiscalía General de la Nación y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).
Detalles del supuesto montaje judicial contra exguerrilleros
Petro sostiene con firmeza que se utilizaron pruebas manipuladas y agentes encubiertos con el objetivo claro de lograr la extradición de los líderes de las FARC, mencionando específicamente el emblemático caso de Jesús Santrich. El presidente calificó estas acciones como una estrategia maquiavélica que utilizó la lucha contra el narcotráfico con fines electorales y políticos, desvirtuando completamente el espíritu del acuerdo de paz.
En sus declaraciones más contundentes, el jefe de Estado citó textualmente la responsabilidad que atribuye al exjefe del ente acusador: "La segunda marquetalia nace del entrampamiento al proceso de paz de Santos. Fue la idea maquiavélica de Néstor Humberto Martínez, fiscal general, de volver a coger presos a los que habían firmado la paz y extraditarlos mediante una operación de falsa bandera con agentes de la DEA haciéndose pasar por editores mexicanos de libros".
Mecanismos de la trampa: literatura convertida en narcotráfico
Según el relato presidencial, la confusión deliberada entre literatura y narcotráfico constituyó la base fundamental del expediente fabricado contra Santrich. Petro detalló minuciosamente cómo se habrían manipulado las interceptaciones telefónicas: "Llevó a realizar grabaciones de llamadas telefónicas en donde Santrich creía que hablaba de una edición de 5 mil ejemplares de su libro de poemas, pero los agentes de la DEA las hacían pasar como 5 kilos de cocaína; tanto Santrich como Márquez eran ignorantes de la trampa que les tendía el sobrino de Márquez, informante pago de la DEA".
La acusación adquiere mayor gravedad al detallar la procedencia de los estupefacientes utilizados en el operativo. El mandatario asegura que la droga fue suministrada específicamente por colaboradores de la agencia estadounidense para incriminar a los firmantes de paz: "Los 5 kilos de cocaína los consiguieron con el padre de una exreina de belleza, colaborador también de la DEA. Concertaron una cita con Santrich en un hotel a donde nunca llegó, diciéndole que le iban a entregar los 5.000 libros de sus poemas. Allí llegó la fiscalía y capturó al padre de la reina con sus 5 kilos y dijeron que eran para Santrich".
Patrón de intentos de desprestigio contra opositores políticos
Además de revelar estos detalles, el presidente colombiano denunció que él mismo fue objetivo de intentos de desprestigio similares, mencionando un episodio específico con familiares de la senadora Piedad Córdoba: "La trampa se la intentaron poner también a Iván Cepeda y luego a mí, con el hermano de Piedad Córdoba, con una maleta de dólares en alguna de nuestras reuniones pero no caímos. Recuerdo cómo, usando al hermano de Piedad que no conocía, se me acercó entre la multitud a darme la mano y lo que hice fue irme hacia el carro".
Crítica a la respuesta de los líderes guerrilleros
A pesar de defender consistentemente la tesis del montaje judicial, Petro no eximió de responsabilidad a los líderes guerrilleros que decidieron retomar las armas. El presidente criticó duramente lo que calificó como falta de altura ética de Santrich y Márquez tras verse acorralados por la Fiscalía: "La baja calidad ética de los dirigentes de las farc Santrich e Iván Márquez respondiendo a la trampa con su reingreso a la lucha armada fue un acto de estúpidez suprema. Entrampados por Humberto Martínez debieron responder desde la paz y por la paz y no fueron capaces".
Advertencia sobre reactivación de prácticas y llamado a justicia internacional
Finalmente, el mandatario advirtió con preocupación que estas prácticas de entrampamiento podrían estar reactivándose en la actualidad para afectar su proyecto político. Petro hizo un llamado explícito a la justicia de los Estados Unidos para que intervenga y "devele esa conspiración" que, según sus palabras, se utilizó como instrumento político en las elecciones colombianas, distorsionando gravemente el proceso democrático y el camino hacia la paz estable y duradera.



