Acusaciones graves en el corazón del Centro Democrático
El asesinato del exprecandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el pasado 7 de junio tras un atentado en el occidente de Bogotá, continúa generando revelaciones impactantes sobre su vida política. Más allá de los detalles del móvil criminal que se han ido aclarando progresivamente, emerge ahora una historia de tensiones internas dentro del partido Centro Democrático que habría marcado sus últimos meses de vida.
El testimonio del padre: una narrativa de presión política
Miguel Uribe Londoño, padre del fallecido senador y quien fuera su precandidato sucesor, ha roto el silencio en recientes declaraciones al diario El País de Cali. En su relato, describe un ambiente de hostigamiento y malos tratos hacia su hijo desde las altas esferas del uribismo, especialmente en sus últimos años.
"El señor Uribe, el 1.º de diciembre, resuelve decir: 'Voy a expulsar a Miguel del proceso'. No tenía por qué; yo no había hecho ningún compromiso con Abelardo de la Espriella", afirmó Uribe Londoño, refiriéndose al expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Paloma Valencia en el centro de las acusaciones
Las declaraciones apuntan directamente a la hoy candidata presidencial Paloma Valencia, a quien Uribe Londoño señala como partícipe de estos supuestos hostigamientos. Según su versión, todo giraba alrededor de las consultas internas para elegir al candidato del partido, donde su hijo habría estado obteniendo ventaja.
"En el proceso me cambiaron las reglas de juego siete veces, yo les iba ganando a María Fernanda, Paloma y Paola, y se molestaban muchísimo. Lo mismo habían hecho con Miguel; lo habían hostigado enormemente, pero él les iba a ganar", denunció el padre del senador asesinado.
Un relato de humillación y exclusión política
Uribe Londoño describe cómo estas presiones habrían buscado marginar a su hijo del proceso electoral interno: "Me humilló, me hizo quedar mal con la opinión pública, y como soy un hombre sereno, educado, pero tengo un carácter enorme, como lo tenía Miguel, resolví seguir mi camino, sin pelear".
En sus palabras más duras, el padre llegó a afirmar: "O sea, a Miguel lo asesinaron allá también, para que su voz no siguiera en el Centro Democrático", sugiriendo que la exclusión política dentro del partido habría sido una forma de silenciamiento.
Contexto electoral y tensiones internas
El testimonio revela las profundas divisiones dentro del Centro Democrático en vísperas de las consultas interpartidistas. Según Uribe Londoño, su hijo llevaba apenas cuatro meses en campaña y ya mostraba un 5% de intención de voto, superando a candidatas con más trayectoria como Paloma Valencia, quien según él contaba con doce años en el Congreso pero solo el 1% de apoyo.
"Era el cuarto candidato: Cepeda, Abelardo, Fajardo y yo, pero Uribe quería a Paloma", explicó, destacando cómo las preferencias del expresidente habrían determinado el curso de los eventos internos.
Las implicaciones de un testimonio revelador
Estas declaraciones surgen en un momento crucial de la campaña presidencial, donde Paloma Valencia aparece como una de las candidatas con crecimiento en las encuestas. El relato de Uribe Londoño no solo cuestiona dinámicas internas del partido, sino que arroja nueva luz sobre las circunstancias que rodearon los últimos meses de vida de Miguel Uribe Turbay.
La historia continúa desarrollándose mientras el país sigue atento a las investigaciones sobre el asesinato del senador y a las revelaciones sobre las tensiones políticas que pudieron haber marcado su trayectoria final dentro del Centro Democrático.



