Colombia inicia nueva era en expedición de pasaportes bajo control estatal
A partir de este martes 1 de abril de 2026, se materializa un cambio histórico en la expedición del pasaporte colombiano. Después de décadas de operación por parte de la empresa privada Thomas Greg & Sons, la producción, personalización y custodia del documento de viaje pasa a manos de la Imprenta Nacional, marcando un hito en la administración pública del país.
Transición hacia la soberanía digital
La ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, destacó durante la presentación oficial que "el Gobierno de Colombia reafirma su compromiso con la soberanía digital del país" mediante la administración directa de los datos ciudadanos. Esta alianza pública incorpora transferencia tecnológica de la Casa de la Moneda de Portugal y participación del consorcio francés IN Groupe, con el objetivo final de que el Estado asuma control autónomo completo del sistema de manera gradual.
Para garantizar una transición sin contratiempos, la Cancillería estableció un mes de empalme logístico durante el cual los pasaportes se fabricarán en Europa y llegarán a Bogotá para distribución, asegurando la continuidad del servicio ante la alta demanda ciudadana.
¿Quiénes deben renovar inmediatamente su pasaporte?
Es crucial aclarar que la entrada en vigencia del nuevo esquema no invalida los documentos expedidos anteriormente. Si su pasaporte está vigente, no necesita cambiarlo. Sin embargo, existen situaciones específicas que obligan a la renovación urgente:
- Vencimiento próximo: Las autoridades migratorias internacionales pueden negar ingreso si el pasaporte expira en los próximos 3 a 6 meses.
- Espacio agotado: Viajeros frecuentes que han llenado todas las páginas para sellos de entrada y salida.
- Daño físico: Cualquier raspadura, mancha, hoja suelta o dato ilegible invalida automáticamente el documento.
- Pérdida o robo: Requiere reporte policial inmediato y expedición de reemplazo para prevenir suplantación.
- Actualización de datos: Cambios legales en nombre, apellido o género, o cuando menores cumplen 7 u 18 años.
Precios y procedimientos sin alteraciones mayores
El cambio operativo no modifica el costo final para los ciudadanos. En Bogotá, el pasaporte ordinario mantiene su tarifa de 111.000 pesos, más el impuesto de timbre nacional de 79.000 pesos. En regiones, el precio puede superar los 400.000 pesos dependiendo de los impuestos departamentales.
En cuanto a trámites, se eliminó el agendamiento virtual en la capital. Los usuarios ahora pueden acudir directamente a las sedes habilitadas en el Centro y Calle 100, presentando únicamente su documento de identidad original para captura de datos y pago.
Mejora en posicionamiento internacional
El rediseño incorpora tecnología de vanguardia como lectura electrónica encriptada, chips de última generación, tintas metálicas y fotografías fantasma, fortaleciendo las barreras contra falsificación. Esto contribuye a mantener el estatus diplomático del país, que actualmente disfruta de exención de visa en 84 destinos globales.
Según el más reciente Índice de Restricciones de Visa (Henley Passport Index), Colombia escaló tres posiciones respecto al 2025, ubicándose ahora en el puesto 34 a nivel mundial. Este ascenso evidencia una ampliación significativa de las alternativas y fronteras habilitadas para que los colombianos transiten internacionalmente con menores restricciones.
La transición hacia un sistema estatal de expedición de pasaportes representa no solo un cambio administrativo, sino una reafirmación de la capacidad institucional colombiana para gestionar documentos estratégicos con los más altos estándares de seguridad y tecnología.



