Análisis político: La encrucijada de Roy Barreras y el futuro del Pacto Histórico
En un análisis detallado de la coyuntura política colombiana, el columnista Julio César Londoño plantea una solución contundente para el senador Roy Barreras: dar un paso al costado de su aspiración presidencial y concentrar sus esfuerzos en apoyar la campaña de Iván Cepeda. Esta recomendación surge en medio de tensiones crecientes dentro del Pacto Histórico y complejas maniobras electorales.
El error estratégico del Pacto Histórico
Londoño critica la postura del Pacto Histórico al "satanizar" a Roy Barreras y al Consejo Nacional Electoral. Según el analista, acusar a Barreras de ser político resulta tan absurdo como criticar a un futbolista por jugar fútbol. Además, cuestiona las protestas del PH porque el CNE determinó que la consulta interpartidista de octubre era efectivamente interpartidista, lo que vetó la participación de Cepeda en la consulta del 8 de marzo.
El perfil y los cálculos de Roy Barreras
Hasta septiembre de 2025, Roy Barreras se posicionaba como el sucesor natural del presidente Gustavo Petro. Su currículo destacaba notablemente entre los aliados del mandatario:
- Exembajador en Londres
- Expresidente del Senado
- Experiencia como panadero y taxista
- Víctima del conflicto armado
- Liberal de centro izquierda
- Formación como médico y filósofo
- Reconocidas habilidades oratorias
Barreras fue estratega clave en la campaña presidencial de 2022, recuperando cientos de miles de votos que peligraban en los procesos de la Registraduría. Junto a figuras como Gustavo Bolívar, Iván Cepeda y María José Pizarro, su perfil parecía dominante.
Sus cálculos electorales eran ambiciosos: contaba con los aproximadamente diez millones de votos de la izquierda y proyectaba conseguir dos millones adicionales del centro por su imagen de oficialista moderado. Por esta razón, evitó participar en la consulta de octubre para desmarcarse de la izquierda y competir en la consulta de marzo del llamado "Frente Amplio".
El giro inesperado: el ascenso de Iván Cepeda
La consulta de octubre trajo resultados sorprendentes: la izquierda obtuvo una votación muy elevada, e Iván Cepeda derrotó a Carolina Corcho, disparando su popularidad en las encuestas. Barreras inicialmente no se preocupó, considerando a Cepeda como un candidato derrotable y viendo en el vigor electoral de la izquierda una oportunidad para fortalecer sus propias esperanzas.
Cuando el CNE vetó la participación de Cepeda en la consulta del 8 de marzo, Barreras protestó pero mantuvo su postura. Argumentó que Cepeda ya se había medido obteniendo millón y medio de votos, y que él merecía la misma oportunidad. Según Barreras, existía un acuerdo tácito: quien obtuviera menos votos en marzo adheriría a la candidatura del otro.
El problema legal y la reacción del Pacto Histórico
Este escenario ideal choca con la realidad legal: los ganadores de consultas deben ir solos a primera vuelta, haciendo imposibles las adhesiones entre ellos en esta fase. Las declaraciones de Barreras fueron recibidas por la izquierda como "una patada en la entrepierna".
Muchos en el Pacto Histórico ven a Barreras como un advenedizo con apenas 0,5% de intención de voto que osa disputar el liderazgo a Cepeda. Para estos sectores, no se trata de audacia sino de traición, percibiéndolo como un infiltrado o caballo de Troya de la derecha para dinamitar la unidad del PH y obstaculizar la continuidad del Gobierno del Cambio.
La recomendación final: un paso al costado
Londoño considera exageradas estas acusaciones, señalando que Barreras es "un liberal a secas" consciente de los peligros de la derecha, pero advierte que está jugando con fuego. El llamado "Frente por la Vida" (que incluye a Barreras, Daniel Quintero y otros dos candidatos) necesita superar los tres millones de votos para mantenerse viable.
Incluso en el mejor escenario, el ganador de esta consulta no contaría con el apoyo masivo del electorado de izquierda. Por ello, Londoño concluye que lo mejor para Roy Barreras y para Colombia es dar un paso al costado y trabajar en la campaña de Iván Cepeda. Barreras conservaría un papel crucial: atraer votos del centro y, igualmente importante, "cuidarlos de la Registraduría" con su probada experiencia en estos procesos.
Esta decisión, según el análisis, fortalecería la unidad del Pacto Histórico y optimizaría las posibilidades electorales de la izquierda en un contexto político complejo y fragmentado.



