La histórica sede gubernamental chilena recupera su función habitacional tras 68 años
El emblemático Palacio de La Moneda, ubicado en el corazón de Santiago, se prepara para recuperar su función residencial el próximo 11 de marzo, cuando José Antonio Kast se convierta en el primer mandatario desde 1958 en habitar la sede del Gobierno chileno.
"Yo vivo a más de una hora y media de La Moneda. No voy a arrendar una casa especial para generar más gasto al Estado", declaró el presidente electo, quien será el primer líder de extrema derecha en llegar al poder en democracia.
Una tradición interrumpida por casi siete décadas
El último presidente en residir en este palacio neoclásico, diseñado a finales del siglo XVIII por el arquitecto italiano Joaquín Toesca, fue Carlos Ibáñez del Campo (1952-1958). Desde entonces, todos los gobernantes han permanecido en sus residencias particulares o han alquilado otras viviendas.
El presidente saliente, Gabriel Boric, por ejemplo, al asumir en 2022 se trasladó a una casona antigua en el bohemio barrio de Yunguay, ya que no contaba con propiedad en Santiago.
Adaptaciones mínimas para una familia numerosa
Kast se mudará junto a su esposa Pía Adriasola y sus nueve hijos, aunque desde su equipo aseguran que "no se requerirán grandes cambios" en el edificio protegido como monumento nacional desde 1951.
"Nuestros hijos nos irán a visitar, podrán tomarse un café o un helado y, si se hace muy tarde, podremos tener un camarote", afirmó el mandatario electo sobre la convivencia familiar en el palacio.
Transformación histórica del edificio
El decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad del Desarrollo, Pablo Allard, explicó que La Moneda dejó de usarse como residencia presidencial hace casi siete décadas por "razones de carácter práctico y funcional".
"Dado el crecimiento del aparato estatal, los sectores del palacio que antes funcionaban como departamentos privados fueron convertidos en oficinas para albergar ministerios y dependencias del Poder Ejecutivo", señaló el experto.
La transformación definitiva en edificio administrativo se aceleró tras la reconstrucción posterior al bombardeo durante el golpe de Estado de 1973, según Rodrigo Guendelman, fundador del medio 'Santiago Adicto'.
Impacto en el centro de Santiago
La decisión coincide con la incipiente recuperación que vive el centro de Santiago, tras años de deterioro, criminalidad y cierre de negocios agravados por las protestas de 2019 y la pandemia.
Para Guendelman, "simbólicamente es importante para el proceso de recuperación que un presidente quiera vivir en el centro". Sin embargo, advirtió sobre posibles restricciones de acceso a zonas públicas como la Plaza de la Ciudadanía.
Allard se mostró más cauto, recordando que la llegada de Boric a Yungay hace cuatro años "no necesariamente mejoró la inversión y la seguridad" del barrio.
Actualmente, el palacio cuenta con varias cocinas, espacio suficiente para albergar cómodamente a varias personas y está equipado con un gimnasio completo, por lo que las adecuaciones serán menores según los expertos.
