El presidente Gustavo Petro se ha convertido en un crítico frecuente de las decisiones del Banco de la República (BR), especialmente tras el aumento de la tasa de interés al 11,25 % en marzo de 2026. Sin embargo, según el columnista Sergio Clavijo, las declaraciones del mandatario carecen de sustento técnico y están llenas de inconsistencias.
Las críticas de Petro al Banco de la República
Petro ha señalado que la junta directiva del BR actúa para beneficiar a los banqueros, ignorando los análisis técnicos que buscan controlar la inflación. Clavijo sostiene que esta afirmación es simplista y que los banqueros también sufren cuando hay estrés financiero, ya que las deudas impagas y la desvalorización de garantías les generan pérdidas.
La inflación y la tasa de interés
La inflación en Colombia se perfila hacia el 6,2 % para finales de 2026, completando seis años consecutivos por fuera de la meta del 3 %. Clavijo argumenta que subir las tasas de interés es el mecanismo adecuado para controlar la inflación, al reducir los excesos de demanda generados por políticas populistas como los aumentos exagerados del salario mínimo y déficits fiscales del 6,5 % del PIB.
La apreciación cambiaria y las exportaciones
Otra inconsistencia señalada por Clavijo es la orden de Petro de repatriar recursos de las AFP invertidos en el exterior, mientras critica la apreciación cambiaria que afecta las exportaciones no tradicionales. Colombia ha visto un estancamiento en sus exportaciones, que representan solo el 12 % del PIB, debido a una apreciación real del 30 % entre 2022 y 2026. Esta apreciación se explica por el debilitamiento global del dólar, el sobreendeudamiento público en divisas y el auge de remesas, que Clavijo vincula con el lavado de dinero del narcotráfico.
La paz total y los cultivos ilícitos
Clavijo critica la política de 'paz total' de Petro, señalando que los cultivos ilícitos han pasado de 90.000 a 260.000 hectáreas en la última década, evidenciando el fracaso en la lucha contra los dineros ilícitos. Para el columnista, estas políticas están generando una crisis macroeconómica que debe corregirse en el periodo 2026-2030.
En conclusión, Clavijo insta a dejar atrás el discurso populista y a reconstruir la economía colombiana con base en criterios técnicos y realistas.



