A pesar de las advertencias de cientos de economistas y centros de pensamiento al Ministerio de Hacienda sobre las consecuencias inflacionarias del aumento desproporcionado del salario mínimo, el Gobierno hizo caso omiso y decretó un alza del 23,7%. Ante el incremento de la inflación en 2026, el Gobierno ahora difunde un discurso que atribuye el alza no al salario mínimo, sino al Banco de la República.
El discurso gubernamental
Los ministros de Trabajo y Hacienda tienen la tarea, ordenada por el presidente Petro, de repetir en cada intervención que la inflación es culpa del Banco de la República por aumentar las tasas de interés. Sin embargo, el incremento de las tasas es una consecuencia y no una causa de la inflación. Antes del aumento del mínimo, ya se había advertido que una subida por encima de la productividad más inflación generaría presiones para que el banco central subiera las tasas, encareciendo el endeudamiento.
La teoría económica
La teoría universal sostiene que al aumentar las tasas de interés, se reduce la demanda de bienes y servicios, lo que hace bajar los precios y desacelerar la inflación. El Dane reporta que la inflación anual en marzo de 2026 fue de 5,56%, frente al 5,09% del año anterior. Ante esto, el Gobierno ha utilizado la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) para que las empresas expliquen los incrementos de precios, como las visitas a empresas de telecomunicaciones, cuyo IPC mensual subió 2,96% en marzo.
Otras falsedades
El Gobierno, con el apoyo del ministro de Hacienda Germán Ávila, afirma que las altas tasas de interés hacen que los banqueros ganen más, y que la Junta del Emisor responde a intereses privados. Esto es falso: en épocas de altas tasas, los bancos ganan menos por el aumento de impagos y la reducción de créditos. Según Asobancaria, desde que inició el ciclo alcista de tasas en este Gobierno, las utilidades de los bancos han caído más del 45%.
Narrativa peligrosa
Estas narrativas se aprovechan de la ignorancia económica de un sector de la población. Petro insiste en que Colombia pagó el crédito que dejó Duque con el FMI, pero esa deuda al 3% se cambió por bonos y TES con tasas superiores al 13%. La narrativa del Gobierno va contra la ciencia, los datos y los resultados. Si Petro dijera que 2+2=5, el ministro de Hacienda lo justificaría diciendo que el neoliberalismo impuso que 2+2=4, pero la realidad es diferente. Ese es el tipo de gente que maneja las finanzas del país y nos tiene en la peor crisis fiscal de la historia.



