Jorge Giraldo analiza el centro político: ¿Por qué no logra consolidarse en Colombia?
Giraldo: El centro político colombiano y sus desafíos actuales

El centro político en Colombia: un análisis profundo de Jorge Giraldo Ramírez

En un diálogo exhaustivo con Jorge Giraldo Ramírez, exdecano de la Escuela de Humanidades de la Universidad EAFIT y profesor emérito, se desentrañan las complejidades del centro político colombiano. El académico, con la mirada aguda del pintor que observa antes de trazar, combina rigor académico y gracia conversacional para analizar este espectro político.

Raíces históricas: Galán, Betancur y Firmes

Giraldo Ramírez inicia su análisis retrocediendo a los años ochenta, donde identifica tres figuras clave:

  1. Luis Carlos Galán: Un líder vehemente con claridades programáticas sobre honestidad y enfrentamiento al narcotráfico. "Su influencia fue evidente en gobiernos como los de Turbay y López", enfatiza el profesor.
  2. Belisario Betancur: Político conservador estigmatizado como populista, cuya presidencia (1982-1986) se caracterizó por una política de centro reformista. "Inició el primer proceso de paz en América Latina y aprobó la elección popular de alcaldes", destaca Giraldo.
  3. El movimiento Firmes: Una secuela de la izquierda liberal que representaba Gerardo Molina, uniéndose con movimientos socialistas para ofrecer frescura programática.

Colombia mantuvo los mismos partidos tradicionales desde el siglo XIX, incapaces de generar un movimiento al centro. Su mayor logro fue la Constitución de 1991, negociada en un escenario fragmentado.

La Constitución de 1991: ¿programa del centro?

Giraldo plantea una pregunta crucial: ¿La Constitución del 91 tuvo la intención de buscar el centro político? Su respuesta es contundente: "Creo que la Constitución del 91 debería ser el programa del centro".

El profesor argumenta que el texto constitucional contiene elementos programáticos esenciales: estado social de derecho, protección de derechos humanos y libre desarrollo de la personalidad. Sin embargo, señala una paradoja alarmante: "Casi toda la tecnocracia colombiana es anticonstitucional".

Nombra a figuras como Alberto Carrasquilla, Juan Carlos Echeverry y Mauricio Cárdenas, economistas que consideran la Constitución "un despropósito". Los temas culturales -minorías, mujeres, preferencias individuales- son polémicos incluso para líderes como Álvaro Uribe, Federico Gutiérrez, Andrés Rendón o Carlos Fernando Galán.

"La Constitución no es una visión compartida", afirma Giraldo. "Una defensa de la Constitución debería ser una bandera del centro, pero los líderes del centro tampoco hablan de ella como un programa político".

Defectos actuales del centro político

Al contrastar con las fortalezas del centro de los ochenta, Giraldo identifica carencias significativas:

  • Falta de vehemencia: La moderación política se confunde con tibieza. Claudia López intenta suplir esto con combatividad, pero persiste un problema conceptual.
  • Evasión de temas conflictivos: "Uno de los problemas del centro hoy es que no quiere pisar callos", señala el profesor. Pisar callos implica abordar temas programáticos importantes como geopolítica, relaciones internacionales o medio ambiente.
  • Dilución programática: Al revisar propuestas de figuras como Claudia López, Juan Daniel Oviedo y Sergio Fajardo, Giraldo observa que el tema social está más presente en Oviedo, mientras que en Fajardo aparece muy diluido.

El académico ejemplifica: "Pisar callos es hablar del Acuerdo de La Habana, del catastro, de la reforma agraria. Bolivia resolvió el problema agrario en 1952, ¡no es Suiza ni Dinamarca!".

Corrupción y valores narcotraficantes

Giraldo aborda el lugar de la corrupción en el discurso del centro, recordando que Antanas Mockus era muy claro al respecto. Sin embargo, observa que el tema se "aguó" en campañas recientes.

Un análisis más profundo lo lleva a señalar un fenómeno cultural preocupante: "Una sociedad muy impregnada, más que nunca en su historia, por los valores del narcotráfico". Esta influencia se manifiesta en música, gestualidad, forma de vestir y cotidianidad.

En este contexto, aparece una figura como Abelardo de la Espriella, quien representa "lo más atávico de la sociedad colombiana". Giraldo lo describe como "anticonstitucional, antipaz, antipluralista" y lo sitúa "por fuera del marco democrático".

Panorama electoral actual

El profesor analiza las consultas electorales como "una de las tragedias colombianas", un problema de acción colectiva donde el centro llega dividido. La derecha también se fragmenta entre quienes tienen "pudor" de no entregarse a De la Espriella y otros sectores.

"Vamos a tener a dos derechas, dos centros y dos izquierdas compitiendo en la primera vuelta", pronostica. Este fraccionamiento deja el resultado sujeto a factores azarosos: bodegas, financiación de campañas e incidencia externa, particularmente de Estados Unidos.

Giraldo observa un fenómeno global: "Lo que hemos vivido en los últimos treinta años es un corrimiento hacia la derecha de todas las fuerzas". En Colombia, esto se manifiesta en liberales buscando interlocución con Uribe, mientras figuras como María Fernanda Cabal se desplazan hacia De la Espriella.

¿Será esta vez el turno del centro?

El profesor utiliza una analogía futbolística: "Esto es como los equipos que llegan a dos fechas antes de que termine el campeonato y no dependen de sí mismos". Hace tres meses, creía que sectores conservadores podrían optar por el centro como "esperanza de conciencia".

Sin embargo, las divisiones persisten. "Cuando vos sos el tercero y llegás dividido, ya estás jodido", afirma crudamente. Una consulta de unidad hubiera posicionado mejor al centro.

Pese a esto, Giraldo mantiene una convicción: "Estoy convencido de que hoy en Colombia, solo el centro se siente cómodo con la Constitución de 1991, y que solo el centro podría propiciar un cambio sin patear el tablero".

Uribe y sus "hijos políticos"

En una reflexión final, Giraldo analiza la posible materialización del declive de Álvaro Uribe a través de figuras como De la Espriella: "Uribe desató fuerzas que después se salieron de su control".

Lo que comenzó como pragmatismo político para agregar intereses terminó convirtiéndose en "un credo fuerte de un sector duro del uribismo". Giraldo está convencido: "Uribe debe considerar que es una vergüenza que De la Espriella sea presidente de la República. Pero esos son los hijos que crio, son los cuervos que crio".

El análisis de Jorge Giraldo Ramírez, presentado originalmente en el Encuentro de Honda organizado por la Fundación Acordemos y El Espectador, ofrece un mapa detallado del centro político colombiano: sus raíces históricas, sus desafíos contemporáneos y su compleja relación con la Constitución de 1991 en un escenario electoral fragmentado y polarizado.