Jayati Ghosh: subir tasas no reduce la inflación real
Ghosh: subir tasas no reduce la inflación real

Durante el último mes, en distintos escenarios se han desarrollado álgidos debates en torno a la política monetaria. Mientras los analistas defendieron el aumento de tasas en 200 puntos básicos realizado por la Junta Directiva del Banco de la República este año, la postura del Gobierno Nacional sostuvo que estos incrementos benefician principalmente al sector bancario y que la inflación se ha mantenido baja, pese a los choques externos.

Una de las economistas internacionales que sostiene que la política monetaria no debe reducirse a subir o bajar las tasas es Jayati Ghosh, economista y profesora de la University of Massachusetts Amherst, quien señaló que el problema del modelo de metas de inflación es que asume que toda inflación proviene de un exceso de demanda.

Desigualdad global: un problema estructural

Colombia es uno de los países con mayor desigualdad del mundo, pero usted sostiene que no es solo un fenómeno de este país, sino que es un problema global. Cuéntenos sobre esa postura.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Bueno, formé parte de un comité convocado por la presidencia del G20 de Sudáfrica para analizar la desigualdad. Encontramos que 90% de las personas en el mundo vive en países con alta desigualdad y que, en la mayoría de ellos, esta ha aumentado. En muchos sentidos, la participación salarial ha caído, mientras que la del capital ha crecido.

Dentro de eso, la participación del gran capital y de las grandes empresas ha aumentado, al igual que la de las multinacionales, especialmente las estadounidenses, y la de los más ricos. El problema de la desigualdad no es solo que genera pobreza y vidas frágiles e inseguras, sino que también concentra un enorme poder en manos de unos pocos, quienes lo utilizan para influir en reglas, leyes, regulaciones e instituciones y así seguir acumulando riqueza.

Lo vemos a nivel global. Hoy existen muchos multimillonarios que controlan la mayor parte de los activos del mundo. Desde el 2000, alrededor de 1% de la población más rica ha capturado más de 40% de la nueva riqueza creada, mientras que la mitad más pobre solo ha recibido 1%. Esto no es un accidente, es el resultado de políticas económicas.

Sin embargo, también hay esperanza. Aunque los ricos influyen en las políticas, la ciudadanía también puede hacerlo. Podemos exigir cambios, leyes que limiten la capacidad de los más ricos de apropiarse de recursos y concentrar poder. Podemos demandar una mejor tributación para ellos y para las multinacionales, salarios mínimos más altos, instituciones que fortalezcan a los sindicatos y mejores condiciones para agricultores y trabajadores informales. En última instancia, depende de nosotros cambiar estas políticas.

Crecimiento económico sin bienestar

¿Por qué el crecimiento económico en muchos países no se ha traducido en mejores condiciones de vida para toda la población?

Esto muestra por qué la idea de crecimiento económico se está volviendo problemática. El crecimiento es, básicamente, el aumento del PIB, es decir, del ingreso nacional, pero ese ingreso puede distribuirse de forma desigual. En muchos países, la mayor parte de ese aumento ha ido a los más ricos.

Por eso no basta con mirar si el crecimiento es de 3%, 5% u 8%. Debemos preguntarnos cómo se distribuye, quién se beneficia y qué sectores reciben ese incremento.

Usted plantea que los ricos han concentrado el poder y el capital, ¿cómo sustenta esta idea?

Sí, pero eso ocurre porque el Estado lo ha permitido. En una democracia, el Estado debe responder a la ciudadanía, no solo al gran capital. Hemos ido en la dirección contraria. Debemos dejar de obsesionarnos con el crecimiento y enfocarnos en las condiciones de vida: el empleo, los salarios reales, la calidad de vida, el medio ambiente. Esa debería ser la prioridad.

Crítica a las metas de inflación

Usted también ha cuestionado el enfoque en las metas de inflación. En países como Colombia, ¿qué deberían priorizar los responsables de política económica?

El problema del modelo de metas de inflación es que asume que toda inflación proviene de un exceso de demanda, y eso no siempre es cierto. Muchas veces se debe a aumentos en los costos. En esos casos, subir tasas de interés no soluciona el problema y, de hecho, puede empeorarlo, afectando a pequeñas empresas, empleo e ingresos.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Hoy sabemos que la inflación está impulsada por factores como los altos precios del petróleo y choques de oferta. Por eso, hay que abordar las causas específicas. Subir tasas no ayuda; solo reduce el ingreso real de las personas y encarece el crédito.

¿Entonces no se trata solo de subir o bajar tasas según se mueva la inflación?

Exactamente. Es como el dicho: si tienes un martillo, todo parece un clavo. Los bancos centrales tienden a usar siempre la misma herramienta, sin importar la causa del problema. Eso no tiene sentido y puede empeorar la situación para la gente común.

Alternativas a la política monetaria tradicional

¿Qué otros enfoques deberían considerarse?

Hay varias causas de inflación en un país como Colombia. Puede deberse a precios de importación, al tipo de cambio o a choques externos. Por eso, hay que pensar en alternativas: diversificar fuentes de suministro, fortalecer reservas, intervenir en el mercado cambiario o incluso aplicar controles de precios en bienes esenciales.

También es clave gravar las ganancias extraordinarias de empresas que se benefician de estas coyunturas.

Errores de las economías avanzadas

Desde el Sur Global, ¿cuál es el mayor error de las economías avanzadas al diseñar políticas?

El principal problema es que no consideran el impacto de sus decisiones sobre otros países. Sus políticas monetarias generan flujos de capital que terminan provocando crisis en economías más vulnerables. Además, existen dobles estándares, como se evidenció durante la pandemia, y un uso de instituciones internacionales para imponer condiciones que limitan el desarrollo de otros países.

En el fondo, persiste un enfoque neocolonial.

Déficit fiscal y gasto público

Finalmente, frente al déficit fiscal en Colombia, ¿es adecuado aumentar el gasto público?

No hay una única respuesta, pero en contextos de desaceleración es necesario el gasto público para sostener la economía. Al mismo tiempo, países como Colombia deben aumentar sus ingresos, especialmente a través de una mayor tributación a los más ricos, cerrando las brechas que hoy les permiten pagar menos impuestos que la mayoría de la población.