Pastores evangélicos realizan oración pública por Donald Trump en el Despacho Oval
En un acto significativo, pastores evangélicos de alto perfil se reunieron este jueves en el Despacho Oval de la Casa Blanca para orar públicamente por el expresidente Donald Trump. La ceremonia, organizada por la Oficina de Fe de la Casa Blanca, contó con la participación de figuras clave como Tom Mullins, Robert Jeffress y Samuel Rodríguez, quienes impusieron sus manos sobre Trump en un gesto de apoyo espiritual.
Detalles del encuentro religioso en la Casa Blanca
El evento fue ampliamente documentado en videos e imágenes que circularon en redes sociales, mostrando a Trump rodeado por los líderes religiosos. Durante la oración, los pastores pidieron específicamente por guía, sabiduría y protección para el expresidente, en un contexto marcado por tensiones globales y desafíos políticos. La reunión destacó por su tono solemne y la cercanía física entre los participantes, con las manos de los religiosos posadas sobre los hombros de Trump.
Perfiles de los líderes evangélicos participantes
Tom Mullins, pastor fundador de Christ Fellowship Church en Florida, lideró la oración principal. Con una congregación de más de 30.000 feligreses, Mullins es conocido por su trabajo en Place of Hope para niños abusados y su pasado como entrenador de fútbol. Robert Jeffress, pastor senior de la Primera Iglesia Bautista de Dallas, ha sido un aliado incondicional de Trump desde 2016, defendiendo posturas conservadoras en temas como el aborto y el matrimonio gay. Samuel Rodríguez, presidente de la National Hispanic Christian Leadership Conference, representa a millones de evangélicos hispanos y fortalece la base latina de Trump con políticas pro-Israel y antiaborto.
Contexto y reacciones a la reunión
La reunión se llevó a cabo en un momento de creciente atención mediática sobre las actividades de Trump, incluyendo publicaciones recientes de informes del FBI en el caso Epstein. Aunque predominó la presencia masculina, con solo dos mujeres identificadas en la sala, el acto subraya la continua influencia de los grupos evangélicos en la política estadounidense. Este evento refleja cómo los líderes religiosos mantienen un papel activo en ofrecer apoyo espiritual a figuras políticas, buscando impactar en decisiones y percepciones públicas.



