Clara López presenta su visión de una izquierda moderada para Colombia
La candidata presidencial Clara López, representante del partido Esperanza Democrática, ha planteado una visión política que rompe con estereotipos tradicionales. En una entrevista exclusiva, la actual senadora afirmó que su propuesta representa "una izquierda que no ve enemigos en el capital", marcando distancia con posturas más radicales dentro del espectro político colombiano.
Una propuesta centrada en acuerdos y moderación
López enfatizó que su enfoque político se caracteriza por buscar consensos y mantener un lenguaje mesurado. "La mía es una izquierda que sabe que tenemos que tener un lenguaje moderado y buscar acuerdos", declaró la candidata, quien destacó la importancia de apoyar los emprendimientos y promover el crecimiento económico del país.
La aspirante presidencial justificó su candidatura señalando que el mundo está experimentando transformaciones profundas y que Colombia necesita una voz diferente dentro de la izquierda. Subrayó su experiencia y "kilometraje" político como atributos que la distinguen en la contienda electoral.
Seguridad y presencia estatal como prioridades
Al abordar los principales desafíos del país, López identificó la seguridad como el problema más urgente que requiere atención inmediata. Criticó los enfoques anteriores sobre la paz, argumentando que se han limitado a diálogos superficiales sin una implementación territorial efectiva.
"La paz se tiene que construir en el territorio, con una presencia del Estado que funcione", afirmó la candidata, quien propone una gerencia integral del territorio que lleve servicios completos a todas las regiones. Su planteamiento incluye la necesidad de que el Estado llegue "completico, no de a pedacitos y permanentemente" con servicios de salud, educación, infraestructura y todas las soluciones que requieren las comunidades.
Críticas a la implementación del Acuerdo de Paz
La senadora evaluó negativamente la implementación del Acuerdo de Paz desde su firma en 2016, señalando que ningún gobierno ha avanzado significativamente en este aspecto. Reconoció algunos avances en reforma agraria durante la administración Petro, pero consideró insuficientes estos esfuerzos.
López expresó preocupación particular por el funcionamiento de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), a la que acusó de haberse convertido en "un tribunal de infinitos" en lugar de cumplir su función original como tribunal de cierre. Señaló que más de 1.300 tutelas de miembros de la Fuerza Pública y más de 248 procesados como máximos responsables evidencian una desviación de los objetivos iniciales del mecanismo.
Propuestas para el sistema de salud
La candidata recordó su experiencia como alcaldesa de Bogotá en 2011, cuando enfrentó problemas de pagos de las EPS a hospitales públicos y prestadores privados. López propone fortalecer la atención primaria en salud y transformar a las EPS en gestoras eficientes, eliminando conflictos de interés en el manejo de recursos.
Su plan incluye establecer un pagador único en Adres con sistemas de auditoría robustos, argumentando que los actuales problemas del sistema de salud no pueden atribuirse a una reforma que aún no se ha implementado.
Defensa de su experiencia y capacidad ejecutiva
López presentó su trayectoria como principal argumento para merecer la presidencia, destacando su capacidad para ejecutar proyectos y recuperar confianza institucional. Recordó que durante su alcaldía en Bogotá aumentó la ejecución presupuestal del 15% al 95% en seis meses, a pesar de contar con solo tres meses de Ley de Garantías.
Entre las iniciativas que implementaría a nivel nacional, mencionó el plan decenal de agua con mínimo vital como derecho fundamental, un proyecto que protegería páramos y garantizaría acceso al agua potable para los sectores más vulnerables.
Balance del gobierno Petro y enfoque regional
La candidata valoró positivamente las políticas sociales de la actual administración, coincidiendo en la necesidad de reducir la desigualdad en Colombia. Sin embargo, anunció que cambiaría significativamente la estrategia de paz, priorizando el diálogo con la Fuerza Pública y escuchando más a oficiales con experiencia territorial.
Dirigiéndose específicamente al suroccidente colombiano, López criticó la falta de infraestructura en la región y prometió soluciones concretas más allá del discurso. Señaló como "inaudito" que todavía no existan carreteras de Popayán al mar o a Nariño, comprometiéndose a avanzar en conectividad y presencia estatal efectiva.
Respuesta firme a cuestionamientos
Al ser preguntada sobre posibles retiros antes de la primera vuelta, López respondió con contundencia: "No hay posibilidad. Dejen de presionarme con esa tesis", atribuyendo estos cuestionamientos a un "tufillo machista" que se niega a aceptar. Rechazó comparaciones que la situarían en desventaja frente a otros candidatos y afirmó su determinación de llegar hasta las elecciones definitivas.
La fórmula vicepresidencial con María Consuelo del Río, presidenta de Limpal, representa para López una alianza de mujeres con experiencia y compromiso con los derechos humanos, particularmente con la igualdad de género y el trabajo territorial con víctimas y comunidades vulnerables.



