Cepal reduce previsión de crecimiento de Colombia a 2,5% para 2026
Cepal reduce previsión de crecimiento de Colombia a 2,5%

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) actualizó sus proyecciones de crecimiento para 2026 y redujo ligeramente sus expectativas para la región. El organismo prevé que el PIB de América Latina y el Caribe se expanda en promedio 2,2%, por debajo del 2,3% estimado previamente en diciembre de 2025. Esta revisión refleja un entorno internacional más complejo, marcado por mayores tensiones geopolíticas, condiciones financieras más restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias a nivel global.

Panorama regional y colombiano

Según la comisión económica regional de las Naciones Unidas, el menor dinamismo proyectado se observa de manera generalizada. En 24 de los 33 países de la región se desaceleraría el crecimiento en 2026, mientras que solo siete mostrarían una aceleración. En conjunto, de concretarse esta proyección, la región completaría cuatro años consecutivos con tasas de crecimiento cercanas al 2,3%, evidenciando un patrón de baja capacidad para crecer.

En el caso de Colombia, la Cepal proyecta un crecimiento de 2,5% para 2026, lo que representa una revisión a la baja de 0,2 puntos porcentuales frente a su estimación previa de 2,7%. El desempeño del país estaría en línea con la dinámica regional, condicionado por un menor impulso del consumo y un entorno externo más exigente. Además, factores como las condiciones financieras restrictivas, la volatilidad cambiaria y el encarecimiento de insumos importados seguirían presionando la actividad económica, en un contexto en el que la inversión muestra señales de recuperación, pero todavía insuficientes para impulsar un crecimiento más sólido.

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Entorno internacional más exigente

La Cepal señala que el deterioro del escenario externo es uno de los factores clave detrás del ajuste a la baja en las proyecciones de crecimiento regional. En los primeros meses del año, el aumento de las tensiones geopolíticas y el conflicto en Medio Oriente han incrementado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas.

En este contexto, el precio promedio del petróleo en las primeras semanas de abril se ubicó 74% por encima del nivel observado en diciembre de 2025, lo que ha generado presiones inflacionarias a nivel global y mayores costos de producción y transporte. A esto se suma el encarecimiento de los alimentos, la desaceleración en economías clave como la Zona Euro, China e India, y un menor dinamismo del comercio internacional. De hecho, la Organización Mundial del Comercio (OMC) estima que el volumen del comercio mundial crecerá 2,7% en 2026, por debajo del 4,7% registrado en 2025.

Ante este panorama de mayor inflación y menores perspectivas de crecimiento, los principales bancos centrales han optado por una postura más cautelosa, manteniendo condiciones financieras más restrictivas de lo previsto a finales del año pasado.

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