Ministro del Interior respalda iniciativa ciudadana para Asamblea Constituyente
La discusión sobre una eventual Asamblea Nacional Constituyente ha regresado con fuerza al centro del debate político colombiano. El detonante fue el anuncio público del ministro del Interior, Armando Benedetti, quien confirmó que firmó la convocatoria ciudadana que impulsa esta iniciativa histórica. A través de su cuenta en la red social X, el funcionario declaró que respaldó con su firma la propuesta "como cualquier ciudadano", acompañando su mensaje con una imagen de la planilla de recolección de apoyos donde aparece su rúbrica junto a la de otros colombianos.
Comité promotor recibe aval oficial de la Registraduría Nacional
El proceso tomó un impulso decisivo tras la resolución de la Registraduría Nacional del Estado Civil, que autorizó oficialmente la inscripción del comité promotor mediante la Resolución 1117 del 30 de enero de 2026. En este documento, la autoridad electoral certificó que el comité cumple con todos los requisitos legales exigidos para avanzar en el procedimiento. Además, la Registraduría recordó que la Constitución Política establece el derecho fundamental de los ciudadanos a participar en la conformación, ejercicio y control del poder político, fundamento jurídico que respalda este tipo de mecanismos de participación democrática.
Con el aval en firme, los promotores quedaron formalmente habilitados para iniciar la recolección de apoyos en todo el territorio nacional, marcando el inicio de una campaña que promete extenderse por varios meses.
Seis meses para reunir más de dos millones de firmas ciudadanas
De acuerdo con las reglas establecidas por la Registraduría, el comité tendrá un plazo máximo de seis meses para recolectar las firmas necesarias. El umbral mínimo exigido corresponde al 5% del censo electoral vigente, lo que equivale a poco más de dos millones de apoyos válidos. Aunque este es el requisito legal para que la iniciativa continúe su trámite institucional, desde el Gobierno Nacional se ha expresado la intención de alcanzar una cifra significativamente mayor.
Voceros oficiales han señalado que la meta política sería reunir cerca de 10 millones de firmas, con el propósito de evidenciar un respaldo amplio y contundente a la propuesta de convocar una Asamblea Constituyente. Esta ambiciosa cifra refleja la dimensión política que ha adquirido el debate en las últimas semanas.
Reacciones políticas y controversia jurídica inmediata
El anuncio del ministro Benedetti y el avance del comité promotor han generado reacciones inmediatas en distintos sectores políticos del país. Mientras desde el oficialismo se presenta la eventual convocatoria a una Constituyente como un mecanismo legítimo de participación ciudadana para debatir reformas estructurales del Estado, desde la oposición se han manifestado reparos significativos sobre su alcance y posibles consecuencias institucionales.
La controversia también llegó rápidamente al escenario judicial. A comienzos de febrero fue radicada ante el Consejo de Estado una demanda de nulidad contra la resolución que avaló al comité promotor. La acción legal fue presentada por Josías Fiesco, dirigente y candidato a la Cámara por Bogotá del Centro Democrático, quien solicitó que se anule la decisión de la Registraduría. Según el demandante, el aval otorgado podría contravenir disposiciones constitucionales y legales vigentes.
Un debate nacional que divide posiciones y anticipa confrontación
Desde que se conoció la resolución que permitió la conformación del comité promotor, varios sectores de oposición han anunciado acciones jurídicas adicionales con el objetivo de frenar el proceso, argumentando posibles riesgos para la estabilidad institucional y el equilibrio de poderes en Colombia.
El debate se centra ahora en dos frentes principales:
- El alcance político de la recolección de firmas y su significado en el contexto nacional
- Los pasos procedimentales que seguiría el proceso en caso de alcanzar el número requerido de apoyos ciudadanos
De cumplirse el umbral establecido, el país entraría en una nueva etapa de discusión sobre la viabilidad y las reglas específicas para convocar una Asamblea Constituyente. Mientras avanza la recolección en las calles y plazas del territorio nacional, la iniciativa anticipa un nuevo capítulo de confrontación política y jurídica, en un escenario marcado por posiciones encontradas sobre el futuro institucional de Colombia.
El proceso se desarrolla en medio de expectativas crecientes y tensiones políticas que reflejan las profundas divisiones existentes en la sociedad colombiana respecto a la posibilidad de modificar la Carta Magna a través de este mecanismo extraordinario.



