El panorama electoral colombiano se redefine tras consultas de marzo
Las encuestas posteriores a las consultas interpartidistas de marzo han revelado tendencias significativas en el escenario político colombiano. La más evidente muestra que Iván Cepeda mantiene su electorado duro del 35% y derrotaría a todos los posibles contendores en segunda vuelta, con la excepción de Paloma Valencia, con quien se presenta un empate técnico según los datos más recientes.
El ascenso imparable de Paloma Valencia
La segunda tendencia destacada es el impresionante ascenso de Paloma Valencia, quien ha logrado mantener su crecimiento a pesar de las campañas agresivas lanzadas contra ella y su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, tanto desde la ultraderecha como desde la extrema izquierda. Este fenómeno político demuestra una capacidad de resistencia y atracción que pocos anticipaban meses atrás.
La tercera revelación de los estudios de opinión indica que Abelardo de la Espriella ha perdido completamente la capacidad de competir contra Cepeda. La imagen del "tigre ganador" que alguna vez proyectó ahora parece una quimera lejana, según el análisis de los expertos.
La batalla por el centro y los indecisos
Existe una cuarta tendencia que explica todos estos movimientos políticos: la forma en que se están definiendo los votantes del centro y los indecisos según los posibles contendores. Paloma Valencia está sumando aceleradamente respaldo de estos dos grupos, que en un escenario hipotético entre Cepeda y De la Espriella, apoyarían al candidato oficialista antes que al abogado.
Como señaló un conocido del Pacto Histórico, "para elegir a Cepeda hay que elegir a De la Espriella". Esta paradoja política revela cómo frenar el ascenso de Paloma Valencia se ha convertido en un deseo compartido por sectores ideológicamente opuestos.
Los números que respaldan las tendencias
La encuesta de Guarumo divulgada recientemente presenta datos reveladores:
- En una confrontación Cepeda-De la Espriella, el candidato oficialista ganaría por casi 9 puntos porcentuales
- Enfrentado con Paloma Valencia, Cepeda empataría dentro del margen de error, con apenas 3 puntos de diferencia
- Los indecisos se mueven hacia Cepeda en proporción 6 a 1 cuando el contendor es De la Espriella
- Frente a Paloma Valencia, los indecisos se distribuyen 13 puntos para ella y solo 3 para Cepeda
Estos resultados demuestran que la mayoría de los uribistas que actualmente apoyan a Abelardo regresarían a su base para respaldar a Paloma en segunda vuelta. En contraste, si el contendor fuera De la Espriella, una gran parte de los seguidores de Valencia no migrarían hacia el candidato de ultraderecha, prefiriendo la abstención, el voto en blanco o incluso apoyar a Cepeda.
La estrategia del Pacto Histórico
La apuesta calculada del Pacto Histórico parece ser tener a Abelardo de la Espriella como contendor en segunda vuelta. La campaña estrambótica de la ultraderecha no está logrando movilizar respaldo entre el centro político y los indecisos, quienes frente a la verbosidad y el estilo opulento del abogado, se sienten mejor acogidos en la calma aparente de Cepeda.
Para muchos electores, el relato de la "alianza ciudadana y popular" que recientemente invoca De la Espriella para barnizar su falta de apoyos políticos, suena demasiado similar a discursos petristas que no generan confianza en estos sectores.
Comparaciones históricas y perspectivas futuras
Recientemente, De la Espriella intentó comparar su situación con la de Rodolfo Hernández hace cuatro años, cuando este último remontaba en las encuestas para llegar a segunda vuelta. Sin embargo, los analistas consideran esta comparación "imposiblemente ingenua", pues Hernández era el candidato que salía desde atrás para imponerse en primera vuelta frente a la derecha tradicional.
La historia de Abelardo es completamente diferente: es la del puntero que va perdiendo fuerza progresivamente y se convierte en la opción perdedora en segunda vuelta. Hoy, quien está saliendo desde atrás con fuerza imparable es precisamente Paloma Valencia.
El relato político actual sugiere que Abelardo sería un "tigre ganador", pero los datos demuestran que Cepeda lo derrotaría contundentemente. Esta pólvora mojada de De la Espriella es exactamente lo que necesita la izquierda para que la historia se repita, permitiendo una vez más que un supuesto outsider de derecha le conceda a Gustavo Petro la posibilidad de un segundo gobierno progresista consecutivo.
Que De la Espriella se convierta en el Rodolfo Hernández de 2026, y que esto represente una tragedia o una comedia política, es algo que solo la historia y las urnas podrán determinar en los próximos meses.



