Del 'idiota' griego al abstencionista colombiano: la desconexión ciudadana en política
La desconexión ciudadana en política: del 'idiota' griego al abstencionista

Del significado original de 'idiota' a la realidad política colombiana

La palabra 'idiota' tiene sus raíces en la antigua Grecia, donde originalmente no poseía una connotación ofensiva ni se asociaba con falta de inteligencia. En aquella civilización, el término se empleaba para describir a aquellas personas que se mantenían al margen de la vida pública, considerándose que esta actitud equivalía a ignorancia, falta de educación y abandono del deber cívico.

La desconexión ciudadana en la Colombia actual

Siglos después, en Colombia, específicamente en la región de Santander y su área metropolitana, nos encontramos en la recta final de las campañas electorales legislativas. Como ocurre cada cuatrienio, resurgen promesas de 'renovación', 'cambio' y 'prosperidad' que, en los últimos años, no se han materializado en resultados tangibles para la comunidad.

Es un error simplista atribuir las problemáticas en infraestructura vial departamental, movilidad metropolitana e inseguridad exclusivamente a los políticos profesionales, quienes, en última instancia, llegan al poder gracias a nuestro voto. La realidad es más compleja y requiere una mirada crítica hacia la participación ciudadana.

La participación ciudadana: concentrada y limitada

Más allá de los estudios académicos sobre cultura política, es evidente que el ciudadano promedio se ha ido desconectando progresivamente de la vida pública. La participación se concentra casi exclusivamente en eventos de alta carga emocional y polarizante, como las elecciones presidenciales, mientras que los procesos legislativos, locales y de control ciudadano quedan relegados a un segundo plano.

Según datos de Bucaramanga Cómo Vamos, la participación en actividades comunitarias es muy baja, principalmente debido a:

  • Desconfianza en las instituciones
  • Percepción de altos niveles de corrupción
  • Ofertas programáticas de baja calidad
  • Ausencia de resultados concretos en favor de la ciudadanía

En la región, apenas alrededor de 5 de cada 10 ciudadanos habilitados ejercen su derecho al voto. Esto significa que las decisiones estructurales quedan en manos de la mitad del electorado, en un contexto donde persisten prácticas como el clientelismo y las maquinarias políticas.

Un llamado a la acción ciudadana

El escenario actual no es casualidad. Factores como el clientelismo, la polarización permanente, el hiperindividualismo y el cotilleo degradan el ejercicio de la política. Es necesario cambiar este paradigma, venciendo la indiferencia mediante:

  1. Participación activa en la toma de decisiones
  2. Fiscalización de cómo se invierten nuestros impuestos desde el barrio, la comuna y la ciudad
  3. Exigencia de mejores propuestas a los candidatos
  4. Voto consciente en las urnas el próximo 8 de marzo

Como reflexionó el dramaturgo alemán Bertolt Brecht: 'El peor analfabeto es el analfabeto político. Él no oye, no habla ni participa en los acontecimientos políticos. No sabe que el costo de la vida, el precio de los frijoles, del pescado, de la harina, del alquiler, del calzado y de las medicinas dependen de las decisiones políticas'.