Sergio Fajardo se adentra en el mundo lingüístico de la generación Z
El candidato presidencial Sergio Fajardo protagonizó un ejercicio peculiar en redes sociales, donde intentó descifrar el significado de las frases más utilizadas por la generación Z, compuesta por jóvenes nacidos aproximadamente entre 1995 y 2012, quienes serán parte crucial del electorado en las próximas elecciones de 2026.
Interpretando el lenguaje de los jóvenes electores
En un video que rápidamente generó reacciones, Fajardo se enfrentó a expresiones que dominan la comunicación juvenil actual. "'De Lulu', lo más cercano que he oído yo de Lulu era la pequeña Lulú. Pero con la tilde en otra parte, no sé, no sé", comenzó diciendo el candidato, refiriéndose a un término que proviene del inglés "delusional" (delirante o iluso) y que surgió en comunidades de fanáticos del K-pop.
Al encontrarse con la palabra "Canon", Fajardo preguntó: "¿la marca de cámara de fotografías o impresoras o qué?", para luego descubrir que en el léxico juvenil significa un hecho demasiado importante. "¿Mi momento canon va a ser posesionarme el 7 de agosto? Puede ser", agregó con humor.
De expresiones a ataques políticos
El ejercicio tomó un giro político cuando Fajardo interpretó la frase "quedé mínimo común múltiplo". Después de confesar que no entendía su significado y preguntar "¿Y no utilizan máximo común divisor?", le explicaron que los jóvenes usan esta expresión para decir "quedé impactada".
Fue entonces cuando el candidato lanzó su pulla: "¿De verdad hay alguien que cree que Abelardo De la Espriella va a luchar contra la corrupción? ¡Quedé mínimo común múltiplo!", conectando astutamente el lenguaje juvenil con una crítica directa a uno de sus principales contendores.
Otras expresiones descifradas
Durante el video, Fajardo también abordó otras frases comunes:
- "POV": El candidato bromeó diciendo "ay pobre oportunista verraco", aunque su verdadero significado es tener el punto de vista de quien graba un video.
- "El jura": "Que es muy creído, yo qué voy a saber", comentó Fajardo, aunque la expresión realmente se refiere a alguien muy convencido de algo que no es cierto.
Este ejercicio lingüístico no solo muestra el intento de Fajardo por conectar con los votantes más jóvenes, sino que también revela cómo los candidatos están adaptando sus estrategias de comunicación para las elecciones de 2026, donde la generación Z tendrá un peso electoral significativo.