Queja disciplinaria contra candidato presidencial Abelardo de la Espriella por caso DMG
En plena recta final de la campaña presidencial, cuando las encuestas muestran al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella punteando junto al representante de izquierda Iván Cepeda, emerge una denuncia que cuestiona sus calidades éticas como abogado. La acción fue interpuesta por la también candidata presidencial Sondra Macollins, quien representa a David Murcia Guzmán, condenado por el caso de la pirámide DMG.
Los detalles de la denuncia disciplinaria
La queja fue presentada ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial de Bogotá y acusa a De la Espriella de violación grave a deberes profesionales como:
- Falta de lealtad y diligencia en la defensa
- Violación de la confidencialidad abogado-cliente
- Conflictos de interés durante su representación
- Retención indebida de 5.000 millones de pesos en honorarios
Según Macollins, estas conductas habrían ocurrido hace 18 años, pero mantienen efectos permanentes que evitarían su prescripción. "Murcia sigue detenido, sigue pagando una pena como consecuencia de una mala asesoría", declaró la abogada al periodista Daniel Coronell.
El trasfondo político de la acción legal
Aunque Murcia Guzmán aseguró no buscar dañar la campaña de De la Espriella, las declaraciones de Macollins revelan claros tintes políticos. La abogada-candidata señaló que su representado teme las consecuencias si De la Espriella llega a la presidencia: "Tiene mucho miedo que él llegue a hacer lo mismo cuando llegue a la presidencia y lo acabaría, y teme incluso por su vida".
Macollins, quien también aspira a la Casa de Nariño con firmas certificadas, aprovechó para lanzar un llamado público: "Invito a todos los que hayan sido en algún momento víctimas del señor Abelardo de la Espriella a que denuncien", afirmando que es momento de que la ciudadanía conozca la verdad sobre el candidato.
Las acusaciones específicas contra De la Espriella
La denuncia detalla múltiples irregularidades:
- Abandono profesional de la defensa de Murcia Guzmán
- Afirmaciones públicas que violaron la confidencialidad
- Negligencia al no documentar irregularidades en la captura
- Conflictos de interés por acercamientos al entonces presidente Álvaro Uribe
Macollins enfatizó que "el magistrado tiene la obligación de verificar si las conductas tuvieron acción en el tiempo", rechazando argumentos sobre prescripción. Hasta el momento, De la Espriella no se ha pronunciado sobre estas acusaciones que emergen en un momento crucial de la contienda electoral.
La metáfora de campaña del candidato sobre "rayas de tigre" adquiere nueva dimensión: esta denuncia podría convertirse en una mancha imborrable o simplemente en otra raya que fortalezca su imagen ante ciertos sectores del electorado colombiano.



