Jimmy Lai, crítico de China, condenado a 20 años por conspiración en Hong Kong
Jimmy Lai condenado a 20 años por conspiración en Hong Kong

Jimmy Lai, crítico de China, condenado a 20 años por conspiración en Hong Kong

El magnate de los medios de comunicación Jimmy Lai, conocido como el crítico más vehemente de China en Hong Kong, fue condenado este lunes 9 de febrero de 2026 a 20 años de cárcel, marcando el final del caso de seguridad nacional más significativo en la historia de la ciudad. La sentencia ha generado una inquietud internacional considerable respecto a la represión de las libertades y la autonomía en Hong Kong por parte de Pekín.

Detalles de la sentencia y cargos

Lai fue encontrado culpable de dos cargos de "conspiración para coludir con fuerzas extranjeras" y un cargo de "publicación de materiales sediciosos". Esta decisión judicial pone fin a una saga legal que se ha prolongado durante casi cinco años, desde su primera detención en agosto de 2020. Los tres jueces de seguridad nacional que presidieron el caso determinaron que la condena de 20 años se encuentra entre las penas más severas previstas para delitos de naturaleza grave, siendo la más dura impuesta hasta la fecha en Hong Kong.

Según los magistrados, la sentencia se vio agravada porque Lai fue identificado como el "cerebro" y la fuerza impulsora detrás de las conspiraciones persistentes de colusión extranjera. Las pruebas presentadas por la fiscalía indicaron que estas conspiraciones buscaban sanciones, bloqueos y otros actos hostiles por parte de Estados Unidos y otros países, involucrando a una red que incluía a personal de Apple Daily, activistas y extranjeros.

Implicaciones y reacciones internacionales

Además de Lai, seis antiguos altos cargos de Apple Daily, un activista y un asistente legal fueron condenados a penas de cárcel que oscilan entre seis y diez años. Los jueces afirmaron que "en el presente caso, Lai fue sin duda el cerebro de las tres conspiraciones imputadas y, por lo tanto, merece una pena más severa", mientras que para los demás acusados resultó difícil distinguir su culpabilidad relativa.

Jimmy Lai, ciudadano británico de 78 años, ha negado todos los cargos y se ha declarado un "preso político" perseguido por Pekín. Su difícil situación ha sido criticada por líderes mundiales como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro británico, Keir Starmer, lo que ha puesto de relieve la represión de la seguridad nacional en el centro financiero asiático tras las protestas masivas a favor de la democracia en 2019.

Contexto político y legal

El perfil internacional de Lai como crítico prodemocrático del liderazgo del Partido Comunista Chino y sus amplias conexiones políticas, especialmente con republicanos estadounidenses, fueron citados por los fiscales durante el caso. En el punto álgido de las protestas, en julio de 2019, Lai se reunió en Washington con el entonces vicepresidente estadounidense Mike Pence y el entonces secretario de Estado Mike Pompeo.

En 2020, Pekín impuso la ley de seguridad nacional en Hong Kong, alegando que era necesaria para estabilizar la ciudad tras meses de disturbios, en ocasiones violentos. La Oficina de Asuntos de Hong Kong y Macao, dependiente del Consejo de Estado de China, afirmó en un comunicado que la sentencia de Lai "es una declaración solemne y contundente de que quien se atreva a desafiar la ley de salvaguarda de la seguridad nacional será severamente castigado".

Por su parte, el líder de Hong Kong, John Lee, declaró que la sentencia defiende el estado de derecho y satisface a la opinión pública, añadiendo que "los delitos de Jimmy Lai son atroces y totalmente imperdonables". Este caso subraya las tensiones continuas entre la autonomía de Hong Kong y el control ejercido por China, con repercusiones significativas para la libertad de expresión y la seguridad en la región.