Demanda en Texas acusa al ICE de negar medicamentos a niña migrante de 18 meses tras hospitalización
ICE acusado de negar medicamentos a niña migrante hospitalizada

Demanda federal en Texas expone presunta negligencia médica contra niña migrante de 18 meses

Una demanda presentada ante un tribunal federal de Texas ha generado controversia nacional al acusar a las autoridades migratorias estadounidenses de negar medicamentos esenciales a una niña de 18 meses luego de que fuera hospitalizada por una grave enfermedad respiratoria. El caso, que involucra a la menor identificada como "Amalia", expone serias preocupaciones sobre las condiciones médicas en centros de detención migratoria.

Detalles del caso y cronología médica

Según el documento judicial, la menor fue devuelta a custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) tras recibir el alta médica, pero sin acceso a los tratamientos prescritos por los médicos del hospital. Amalia estuvo detenida durante varias semanas junto a sus padres en el centro de inmigración de Dilley, Texas, antes de ser liberada tras la presentación de la demanda.

La situación médica de la niña se complicó considerablemente:

  • El 1 de enero comenzó con fiebre de 40 grados, vómitos frecuentes y dificultades respiratorias
  • El 18 de enero fue trasladada de emergencia a un hospital con niveles críticamente bajos de saturación de oxígeno
  • Permaneció hospitalizada hasta el 28 de enero con diagnósticos múltiples: COVID-19, virus respiratorio sincitial, bronquitis viral y neumonía
  • Recibió oxígeno suplementario durante su internación
  • Perdió el 10% de su masa corporal durante la enfermedad

Tratamientos prescritos y supuesta negación

Al recibir el alta médica, los profesionales de la salud indicaron específicamente que Amalia necesitaba:

  1. Un nebulizador para tratamiento respiratorio
  2. Medicamentos especializados para su condición pulmonar
  3. Bebidas nutricionales para recuperar el peso perdido

La demanda sostiene que, al regresar al centro de detención de Dilley —que enfrentaba un brote de sarampión durante ese período—, el personal abandonó el nebulizador y el medicamento respiratorio, mientras que las autoridades confiscaron las bebidas nutricionales recetadas para su recuperación.

Versiones contrapuestas y reacciones

Elora Mukherjee, abogada de la familia, manifestó con preocupación: "La pequeña Amalia nunca debería haber sido detenida y casi muere en Dilley". La representante legal añadió que en ese centro cientos de niños y familias carecen de condiciones básicas como agua potable suficiente, alimentos saludables, oportunidades educativas y atención médica adecuada.

En respuesta oficial, la portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, declaró que las acusaciones sobre la falta de atención médica y la negación de medicamentos son completamente falsas. Según la versión del DHS, la niña recibió atención médica inmediata, fue hospitalizada cuando enfermó y regresó al centro de detención solo después de que un pediatra autorizó su alta médica.

Contexto familiar y situación migratoria

La demanda revela que los padres de Amalia son originarios de Venezuela y residen en Estados Unidos desde 2024, mientras que la menor es ciudadana mexicana. La familia mantiene la intención de solicitar asilo en Estados Unidos, un proceso que se ha visto complicado por este incidente médico y las condiciones de detención.

Este caso se suma a numerosas denuncias anteriores sobre las condiciones en centros de detención migratoria estadounidenses, particularmente aquellos que albergan familias con niños pequeños. La situación ha reavivado el debate sobre los protocolos médicos y los derechos humanos dentro del sistema migratorio de Estados Unidos.