Familiares de presos políticos mantienen huelga de hambre en Caracas exigiendo liberaciones
Un grupo de mujeres familiares de detenidos políticos en Venezuela entró este lunes en su tercer día consecutivo de huelga de hambre, manteniendo una protesta frente a los calabozos de la Policía Nacional Bolivariana conocidos como Zona 7 en Caracas. La medida de presión busca acelerar las excarcelaciones de presos políticos, tras el segundo aplazamiento consecutivo en la aprobación de una ley de amnistía que beneficiaría a cientos de detenidos.
Condiciones extremas y deterioro físico
Las manifestantes, cuyas caras demacradas reflejan debilidad física mezclada con rabia y desesperación, permanecen acostadas en colchones dispuestos en fila bajo toldos improvisados que las protegen del intenso sol caraqueño. Evelin Quiaro, de 46 años, relata a la AFP el deterioro progresivo de su salud: "Ya el cuerpo comienza a resentirse. Siento mucha debilidad, cansancio cuando me levanto. Y bueno, ya ni siquiera se puede descansar. Dormir bien, nada de eso. El cuerpo comienza a sentir los embates de no comer".
La situación se ha vuelto insostenible para estas mujeres, quienes llevan más de un mes plantadas a las afueras de las cárceles venezolanas. Quiaro expresa con angustia: "¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo nos van a tener en esto? Ya tenemos mucho tiempo acá durmiendo en carpas, conviviendo acá de una manera inhumana. O sea, ya las condiciones están al límite y nosotros también estamos al límite".
Contexto político y liberaciones a cuentagotas
El gobierno de la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el pasado 8 de enero un proceso de liberaciones de presos políticos, decisión tomada bajo fuertes presiones internacionales tras el derrocamiento de Nicolás Maduro el 3 de enero en un ataque estadounidense. Sin embargo, las excarcelaciones se han producido a un ritmo extremadamente lento, manteniendo en vilo a cientos de familias.
Según datos de la ONG Foro Penal, más de 600 presos políticos permanecen actualmente tras las rejas en Venezuela, mientras que 444 han conseguido libertad condicional desde el inicio del proceso de liberaciones en enero. Durante la madrugada del 14 de febrero fueron excarcelados 17 presos políticos específicamente de los calabozos de la Zona 7, donde según allegados permanecen aproximadamente 60 arrestados más.
La ley de amnistía: esperanza y frustración
El principal reclamo de las manifestantes se centra en la aprobación de una ley de amnistía que, en teoría, abarcaría los 27 años de gobierno chavista y se traduciría en la libertad de cientos de detenidos. La normativa ha sufrido dos aplazamientos consecutivos en su discusión legislativa, generando frustración entre los familiares de los presos.
La próxima sesión legislativa está pautada para el 19 de febrero, fecha en la que se prevé la discusión final de la ley para su eventual aprobación. Mientras tanto, las condiciones de la protesta continúan deteriorándose: una de las diez mujeres que iniciaron la huelga de hambre tuvo que abandonar el ayuno debido a problemas de tensión arterial, según explicó un médico que las asiste y que ha solicitado en vano visitar a los presos.
Detenciones y acusaciones
Entre los detenidos que permanecen en los calabozos de la Zona 7 se encuentra el hijo de 30 años de Evelin Quiaro, arrestado desde noviembre de 2025 bajo acusaciones de terrorismo, asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo. Su caso representa la situación de decenas de venezolanos detenidos bajo figuras legales que organizaciones de derechos humanos consideran politizadas.
La protesta de estas mujeres simboliza la creciente presión social por una solución definitiva al tema de los presos políticos en Venezuela, en un contexto de transición política compleja y con la atención internacional puesta en el respeto a los derechos humanos y las garantías procesales.



