FLIP revela 469 agresiones contra periodistas colombianos en 2025 con impacto creciente
La Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) documentó un total de 469 agresiones dirigidas contra 305 periodistas en Colombia durante el año 2025, según su informe anual divulgado el 9 de febrero de 2026. Aunque esta cifra representa una disminución del 13% en comparación con el registro de 2024, la organización advierte que esta reducción numérica no se tradujo en un entorno más seguro para el ejercicio periodístico.
Clasificación detallada de las agresiones registradas
El reporte titulado "Más allá de los números: el impacto de la violencia contra la prensa en 2025" clasifica las agresiones por tipo, revelando un panorama preocupante:
- Amenazas: 192 casos, siendo la categoría más frecuente
- Estigmatización: 61 casos documentados
- Acoso: 39 registros identificados
- Acoso judicial: 26 situaciones reportadas
- Obstrucción del trabajo periodístico: 19 incidentes
- Desplazamiento forzado: 15 periodistas afectados
- Exilio: 7 comunicadores obligados a salir del país
El informe también incluye un intento de homicidio y un asesinato, junto con otras agresiones no especificadas en el resumen ejecutivo, evidenciando la gravedad multidimensional de la violencia contra la prensa.
El preocupante ascenso del acoso judicial como estrategia de silenciamiento
La FLIP destaca especialmente el incremento significativo del acoso judicial como mecanismo de presión contra periodistas y medios de comunicación. Esta estrategia, aunque preexistente, se intensificó notablemente durante 2025 mediante:
- Demandas civiles y administrativas con fines intimidatorios
- Tutelas y recursos de amparo utilizados de manera abusiva
- Procesos penales iniciados sin fundamento sustancial
Estas acciones buscan principalmente frenar investigaciones periodísticas, generar desgaste económico en medios y profesionales, consumir tiempo valioso de trabajo y afectar la salud emocional de los comunicadores. La consecuencia institucional es profunda: cuando los conflictos se judicializan, el costo trasciende lo jurídico para convertirse en un obstáculo para la agenda informativa, el uso eficiente de recursos y la capacidad real de continuar investigaciones de interés público.
Casos emblemáticos que marcaron el año 2025
Entre los hechos de mayor impacto documentados por la FLIP destacan:
- Asesinato de Óscar Gómez Agudelo: Periodista ejecutado el 24 de enero en Armenia, capital del departamento del Quindío
- Intento de homicidio contra Gustavo Chicangana: Comunicador que sobrevivió a un ataque en julio en el departamento del Guaviare
- Ataque con explosivos: Ocurrido en noviembre contra un edificio que alberga tres medios de comunicación en Cali, Valle del Cauca
La organización subraya que estos eventos ocurren en un contexto de falta de garantías institucionales y respuestas estatales tardías o insuficientes frente a las amenazas previas, lo que configura un escenario de vulnerabilidad sistémica para el periodismo colombiano.
El periodista más amenazado: un caso paradigmático de vulnerabilidad
El informe dedica especial atención al caso de un periodista local de Cúcuta, identificado como el profesional más amenazado del país según los registros de la FLIP. Su nombre circuló en listas asociadas a bandas criminales y llegó a ser declarado "objetivo militar", lo que ha transformado radicalmente su vida cotidiana:
- Movilización permanente con escoltas de seguridad
- Períodos de ocultamiento forzado por amenazas inminentes
- Ajustes constantes en rutinas y desplazamientos
- Recepción de 8 amenazas en 2024 y 10 adicionales en 2025
- 32 agresiones acumuladas desde 2024, incluyendo seguimientos, acoso, obstrucción laboral y desplazamiento forzado
Implicaciones para la sociedad y la calidad informativa
Para la audiencia colombiana, estas cifras trascienden el simple recuento estadístico para convertirse en una alerta sobre la calidad y diversidad de la información disponible. Cuando una redacción periodística implementa autocensura por amenazas, cuando un comunicador se ve forzado al desplazamiento o exilio, o cuando su trabajo se paraliza por acoso judicial, las consecuencias son palpables:
- Reducción de la vigilancia ciudadana sobre poderes locales y regionales
- Merma en la capacidad de documentar y narrar realidades territoriales
- Empobrecimiento del debate público por ausencia de voces críticas
- Limitación del derecho ciudadano a información veraz y oportuna
La FLIP insiste en su mensaje central: aunque el conteo numérica disminuyó, el impacto de la violencia se profundizó y complejizó. En términos concretos, las cifras frías no siempre reflejan la magnitud real del daño causado al tejido democrático que sustenta la libertad de prensa en Colombia.