Constructor rompe silencio sobre controvertida remodelación de apartamento de presidente de Ecopetrol
Por primera vez desde que estalló el escándalo, Johny Giraldo, el profesional encargado de la remodelación del apartamento del presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, ha decidido hablar públicamente. En una entrevista exclusiva con el periodista Daniel Coronell, Giraldo ha entregado una versión detallada que añade nuevas y preocupantes aristas al ya complejo caso.
Detalles reveladores sobre costos y mecanismos de pago
Según el testimonio del constructor, la obra de remodelación alcanzó un valor total cercano a los 2.300 millones de pesos. De esta considerable suma, Giraldo asegura haber recibido aproximadamente 2.000 millones, pero con una particularidad que llama poderosamente la atención: el dinero le fue entregado en efectivo y transportado en cajas de cartón.
"Yo no sé de quién era la plata con la que me pagaron los arreglos", afirmó Giraldo durante la entrevista, dejando en claro su desconocimiento sobre el origen real de los recursos. El constructor añadió que, en su opinión, si el dinero hubiera pertenecido directamente a Ricardo Roa, la entrega se habría realizado en Bogotá y no en Rionegro, como asegura que ocurrió.
Cadena de intermediarios y vínculos personales
De acuerdo con la versión de Giraldo, los pagos fueron realizados por el abogado penalista Hernando Ballesteros Traslaviña, a quien describió como una persona cercana a Roa y con vínculos personales con una fiscal de alto nivel. Según su relato, Ballesteros habría recibido los recursos de un intermediario identificado como Franky Ramírez, a quien relaciona con el fallecido empresario antioqueño William Vélez.
El constructor detalló esta compleja cadena de intermediarios, pero insistió en que desconoce el origen último del dinero utilizado para pagar su trabajo en la remodelación del apartamento del presidente de la petrolera estatal.
Relación deteriorada y acusaciones cruzadas
La relación profesional entre Giraldo y Roa terminó deteriorándose significativamente. El constructor relató que surgieron desacuerdos económicos que derivaron en la ruptura total del vínculo entre ambas partes.
"Después de que me hacen lo que me hacen, ¿a qué voy a volver yo por allá? Con personas así, no", declaró Giraldo, explicando así por qué no retomó contacto con el presidente de Ecopetrol. Además, negó de manera contundente las acusaciones en su contra, especialmente aquellas que lo señalan de haber cometido una estafa. "Jamás, jamás", respondió al ser consultado sobre esta posibilidad.
Influencia en Ecopetrol y preocupaciones de seguridad
Uno de los aspectos más sensibles de la declaración de Giraldo tiene que ver con Julián Caicedo Cano, pareja sentimental de Ricardo Roa, a quien atribuyó influencia en decisiones dentro de la empresa estatal.
"Ese hombre es el que toma las decisiones en Ecopetrol", aseguró el constructor, al tiempo que afirmó haberlo visto participar en definiciones clave, incluso en reuniones informales. Giraldo también expresó preocupación por su seguridad personal, declarando: "Yo temo por mi vida. De una vez digo que si algo me pasa, responsabilizo a Julián y a Ricardo Roa", aunque no precisó las razones específicas de ese temor.
Contexto investigativo y declaraciones presidenciales
Estas reveladoras declaraciones se producen en medio de la investigación que adelanta la Fiscalía General de la Nación sobre las condiciones en que fue adquirido el apartamento de Roa, un proceso que sigue en curso y que ha generado múltiples interrogantes.
Giraldo recordó además que su nombre ya había sido mencionado por el presidente Gustavo Petro, quien en su momento afirmó: "Ese arquitecto que no es arquitecto, que estafó a Roa, mató al viejito". Esta referencia presidencial añade otra capa de complejidad a un caso que continúa desarrollándose ante la opinión pública colombiana.
