Detención histórica en la familia real británica
La policía inglesa ejecutó un arresto sin precedentes este jueves al detener al expríncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, precisamente en el día en que cumplía 66 años de edad. La detención se produjo bajo la sospecha formal de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, específicamente durante su período como representante especial del Reino Unido para el Comercio Internacional.
Operativo policial discreto en Norfolk
En medio de un hermetismo oficial y con estrictas medidas de seguridad, las autoridades procedieron a la captura del miembro de la familia real en el condado de Norfolk, ubicado en el este de Inglaterra. Imágenes difundidas posteriormente mostraron al expríncipe abandonando una comisaría policial visiblemente afectado, tras haber permanecido varias horas bajo custodia en lo que constituye un episodio extraordinario para la monarquía británica.
La policía de Thames Valley confirmó en un comunicado oficial que "el hombre arrestado fue liberado bajo investigación", manteniendo la confidencialidad sobre su identidad como es protocolo habitual en el país. Previamente, las autoridades habían anunciado la detención de "un hombre de unos sesenta años de Norfolk bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público".
Registros en propiedades reales y documentos comprometedores
Paralelamente al arresto, las autoridades confirmaron la ejecución de registros en dos propiedades vinculadas al expríncipe Andrés:
- Royal Lodge, su antigua residencia en Windsor
- Su actual vivienda en la finca privada de Sandringham, en Norfolk, propiedad del rey
Las sospechas se intensificaron considerablemente luego de que el 11 de febrero salieran a la luz nuevos documentos que sugieren que Andrés —actualmente conocido como Andrew Mountbatten-Windsor— habría compartido información confidencial con el financiero estadounidense Jeffrey Epstein. Según un correo electrónico fechado el 24 de diciembre de 2010, el entonces representante especial para el Comercio Internacional habría remitido a Epstein "un informe confidencial" sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
Otros documentos incluidos en los denominados archivos Epstein indican que también envió reportes sobre viajes oficiales a:
- China
- Singapur
- Vietnam
Reacciones institucionales y ciudadanas
El rey Carlos III se pronunció mediante un comunicado en el que afirmó que el caso seguirá un "proceso completo, justo y adecuado" y sostuvo que "la justicia debe seguir su curso". Curiosamente, el mismo día de la detención, el monarca acudió a la inauguración de la Semana de la Moda en el centro de Londres sin ofrecer declaraciones adicionales sobre el delicado asunto.
Desde Estados Unidos, el expresidente Donald Trump calificó el arresto como "una vergüenza" y "muy triste", considerando que es perjudicial para la familia real. Cabe recordar que el año pasado, Carlos III ya había despojado a su hermano de sus títulos reales y le había ordenado abandonar su mansión en Windsor.
En Reino Unido, la ciudadanía recibió la noticia con diversas reacciones. Emma Carter, abogada de 55 años, afirmó a la AFP que "es un mensaje fuerte", mientras que Maggie Yeo, jubilada de 59, sostuvo que el caso demuestra que nadie está por encima de la ley.
Contexto legal y antecedentes
Según la legislación británica, el expríncipe podía permanecer detenido hasta 24 horas sin cargos formales, plazo tras el cual la policía debía solicitar una prórroga judicial si consideraba necesario extender la custodia. La mala conducta en el ejercicio de un cargo público puede acarrear cadena perpetua, según establece el Crown Prosecution Service.
El caso también reavivó las acusaciones previas en contra del expríncipe. Los nuevos documentos se suman a las denuncias de agresión sexual formuladas por Virginia Giuffre, quien falleció en 2025. La familia Giuffre celebró la captura y expresó que "nunca fue un príncipe".
Otras mujeres, a través de sus abogados, han señalado que Epstein las habría enviado a Inglaterra para mantener relaciones sexuales con el hijo de la reina Isabel II, e incluso que ambos las obligaron a sostener encuentros en una fiesta en Florida en 2006.
La fiscalía confirmó que está "en contacto" con la policía por estas revelaciones y mantiene comunicación con la policía de Londres por una investigación abierta contra Peter Mandelson, exembajador británico en Washington, señalado de haber transmitido documentos confidenciales a Epstein.
El proceso judicial apenas comienza y mantiene en vilo a la opinión pública británica, en lo que ya es considerado uno de los episodios más delicados y trascendentales para la Casa Real en décadas, marcando un punto de inflexión en la relación entre la monarquía y el sistema de justicia del Reino Unido.