Dos funcionarios del círculo presidencial evaden la justicia por graves cargos de corrupción
En un caso que ha generado gran controversia política, César Manrique Soacha y Carlos Ramón González, dos figuras cercanas al presidente Gustavo Petro, se mantienen como prófugos de la justicia colombiana con órdenes de captura activas y circular roja internacional emitida por Interpol. Las medidas judiciales han sido ratificadas en segunda instancia, evidenciando la gravedad de las acusaciones que enfrentan.
El prolongado escape de César Manrique y su condena anterior
La situación de César Manrique es particularmente compleja. Hace siete meses que el funcionario compareció por última vez ante las autoridades judiciales, acompañado de su abogado defensor, y desde entonces su paradero permanece completamente desconocido. Las investigaciones judiciales han determinado elementos suficientes para procesarlo por delitos de concierto para delinquir y lavado de activos en el marco del escándalo de corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Pero la situación legal de Manrique se agrava considerablemente por antecedentes previos. Sobre el funcionario prófugo pesa una condena de 10 años de prisión por un caso de corrupción ocurrido en 2012, cuando trabajaba bajo la administración de Gustavo Petro durante su periodo como alcalde de Bogotá. Según la decisión judicial de ese caso, bajo la dirección de Manrique en el Fondo de Seguridad se adquirieron 100 motocicletas eléctricas para la Policía Nacional con un sobrecosto que superó los $1.000 millones de pesos, generando un grave perjuicio al erario público.
Carlos Ramón González: el otro alfil prófugo con vínculos presidenciales
Carlos Ramón González, el otro implicado en este escándalo de corrupción, también mantiene vínculos cercanos con el presidente Petro y comparte con Manrique la condición de prófugo de la justicia. Las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación han establecido que existen elementos contundentes para procesar a ambos funcionarios por presuntas irregularidades en la gestión de recursos públicos destinados a la gestión del riesgo de desastres en Colombia.
La UNGRD, entidad encargada de coordinar y orientar las acciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres en el país, se ha visto envuelta en este escándalo que ha comprometido la confianza pública en las instituciones. La circular roja de Interpol, mecanismo de cooperación internacional para la localización y captura de personas requeridas por la justicia, se mantiene activa para ambos implicados, lo que refleja la determinación de las autoridades por hacer cumplir las órdenes judiciales.
Las implicaciones políticas y judiciales del caso
Este caso representa un desafío significativo para la administración del presidente Gustavo Petro, quien ha enfrentado críticas por la presencia de funcionarios cercanos a su círculo político involucrados en graves actos de corrupción. Las órdenes de captura vigentes y la condición de prófugos de ambos funcionarios plantean serias preguntas sobre:
- Los mecanismos de control y supervisión dentro del gobierno nacional
- La efectividad de los sistemas de justicia para capturar a funcionarios prófugos
- El impacto en la confianza ciudadana hacia las instituciones públicas
- Las consecuencias políticas para la administración actual
Las autoridades judiciales continúan sus esfuerzos para localizar y capturar a ambos prófugos, mientras la opinión pública sigue con atención el desarrollo de este caso que ha expuesto graves fallas en la gestión de recursos públicos destinados a la prevención y atención de desastres en Colombia.



