La Sociedad de Activos Especiales (SAE) concretó la adjudicación de dos bienes inmuebles por cerca de 6.000 millones de pesos, en el marco de subastas electrónicas realizadas en Bogotá, como parte de su estrategia para monetizar activos que hoy hacen parte del patrimonio del Estado.
Subasta con alta competencia y pujas sostenidas
Uno de los casos más relevantes corresponde a un hotel ubicado en el sector turístico de El Laguito, en Cartagena, que fue adjudicado por 5.420.100.000 pesos. Este inmueble, de acuerdo con la SAE, tiene una ubicación estratégica en una de las zonas con mayor valorización inmobiliaria y flujo turístico del país.
EL TIEMPO conoció que la subasta de este hotel se extendió durante 31 horas continuas, en las que se registraron 48 lances. En el proceso participaron tres oferentes activos que compitieron por el inmueble, lo que elevó progresivamente su valor hasta el monto final de adjudicación.
Este comportamiento, según la SAE, evidencia no solo la transparencia del mecanismo, sino también la confianza de inversionistas en los procesos de comercialización de activos estatales provenientes de extinción de dominio. La entidad ha insistido en que estas subastas electrónicas permiten democratizar el acceso a este tipo de bienes, al tiempo que optimizan la recuperación de recursos públicos derivados de actividades ilícitas.
Bien vinculado a red criminal
El hotel adjudicado en Cartagena pasó a manos del Estado tras un proceso de extinción de dominio. Investigaciones judiciales previas establecieron que el inmueble, según la SAE, habría estado relacionado con una red criminal liderada por alias ‘la Madame’.
De acuerdo con la información oficial, esta estructura fue señalada por su presunta participación en delitos como trata de personas y explotación sexual, lo que derivó en la intervención de las autoridades y la posterior pérdida de propiedad sobre los bienes asociados.
EL TIEMPO pudo conocer que este tipo de activos, una vez pasan a control del Estado, son administrados temporalmente por la SAE mientras se define su destino final, que puede incluir arrendamiento, uso social o venta definitiva mediante subasta.
Estrategia de recuperación de recursos
La adjudicación de estos inmuebles va orientada a transformar bienes de origen ilícito en recursos que puedan ser reinvertidos en programas sociales o en el fortalecimiento institucional. En ese sentido, la SAE ha adelantado mecanismos de comercialización que permitan acelerar la disposición de estos activos, evitando su deterioro o pérdida de valor con el paso del tiempo.
La entidad también ha señalado que este tipo de procesos contribuye a enviar un mensaje claro frente a la lucha contra las economías ilegales: los bienes obtenidos mediante actividades criminales no solo son confiscados, sino que se reintegran a la economía formal bajo control del Estado.
Retos en la administración de activos
Aunque los resultados de estas subastas han sido valorados positivamente, expertos han advertido que la gestión de bienes incautados sigue siendo un desafío, especialmente en lo relacionado con su mantenimiento, custodia y comercialización oportuna. En varios casos, los activos pueden enfrentar problemas jurídicos, ocupaciones irregulares o dificultades técnicas que retrasan su disposición final.
No obstante, la SAE ha reiterado que buscan mejorar los procesos y fortalecer los mecanismos de transparencia, en un contexto en el que estos bienes representan una oportunidad para recuperar recursos y reparar, en parte, los daños causados por estructuras criminales.
Por ahora, la adjudicación del hotel en El Laguito se convierte en uno de los ejemplos más recientes de cómo estos activos pueden reincorporarse al circuito económico formal, bajo vigilancia estatal y con participación del sector privado. Con este tipo de operaciones, el Estado busca no solo sanear su inventario de bienes, sino también avanzar en una estrategia de recuperación económica que transforme el impacto del delito en oportunidades de desarrollo.



