Yasir Anaya, candidato a la Cámara por Cambio Radical, define su postura frente a los desafíos nacionales
En una entrevista exclusiva, Yasir Anaya, aspirante a la Cámara de Representantes por el partido Cambio Radical, compartió sus motivaciones y propuestas clave de cara a las próximas elecciones. Su discurso se centra en la necesidad de un Congreso más cercano a la realidad ciudadana y menos enfocado en discursos vacíos.
Motivación y compromiso con la ciudadanía
Anaya explicó que su deseo de llegar al Congreso surge de observar diariamente las dificultades que enfrentan las familias colombianas. "Me motiva ayudar a las personas que, a pesar de trabajar arduamente, se topan con un sistema que no les responde debido a trámites burocráticos o decisiones injustas", afirmó. Recalcó que no busca un cargo para acomodarse, sino para trabajar activamente y tomar decisiones que beneficien directamente a la población.
Proyectos legislativos prioritarios
Entre sus principales iniciativas, destacó el fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas (pymes). Propone:
- Implementar alivios tributarios para quienes generen empleo formal.
- Establecer reglas claras que fomenten el emprendimiento sin temor.
- Crear un Sisben más inclusivo y un sistema independiente para Bogotá.
- Aplicar sanciones severas contra los vándalos que afecten el desarrollo de la capital.
Anaya sostiene que si a las pymes les va bien, el país en su conjunto prosperará, subrayando la importancia de este sector para la economía nacional.
Análisis de los problemas estructurales de Colombia
Para el candidato, el principal obstáculo que enfrenta Colombia es la falta de confianza en las instituciones, la justicia y el Estado. Según él, esta crisis se soluciona mediante:
- La implementación de reglas claras y transparentes.
- El fortalecimiento de una autoridad que funcione eficientemente.
- Un Congreso que deje de estar desconectado de la realidad cotidiana.
Enfatizó la necesidad de "menos discurso y más resultados medibles", criticando la tendencia a la polarización y la improvisación en la política actual.
Postura frente a temas polémicos y reformas
Anaya se manifestó en contra de una asamblea constituyente, argumentando que Colombia "no necesita cambiar las reglas del juego cada cuatro años, sino cumplir las que ya existen". También rechazó la reelección presidencial inmediata, defendiendo la alternancia en el poder como una garantía democrática esencial.
Respecto a la política de paz total, expresó apoyo a la búsqueda de la paz, pero con condiciones estrictas. Criticó la gestión actual, calificándola de "improvisada" y advirtiendo que no debe convertirse en impunidad para los delincuentes. Sobre los diálogos con grupos ilegales, pidió límites claros y verificación real, evitando que se debilite a la Fuerza Pública.
Propuestas contra la corrupción y para la transparencia
Para enfrentar la corrupción, Anaya propone medidas concretas como:
- Transparencia total en los procesos de contratación estatal.
- Trazabilidad del gasto público para asegurar su correcta destinación.
- Consecuencias reales y expeditas para quienes desvíen recursos.
Además, abogó por una reducción salarial para congresistas y funcionarios públicos, señalando que "el Estado debe dar ejemplo en un país con tantas necesidades".
Relaciones internacionales y financiamiento de campaña
En materia de política exterior, abogó por una relación estratégica con Estados Unidos, basada en comercio y seguridad, y una postura responsable con Venezuela, defendiendo los intereses colombianos sin legitimar abusos. Respecto al financiamiento de su campaña, aseguró que se basa en recursos propios y aportes privados transparentes, reportados conforme a la ley, enfatizando su austeridad y enfoque en propuestas.
Críticas al gobierno actual y visión de futuro
Anaya criticó duramente la administración del presidente Gustavo Petro, describiéndola como un periodo de "cero mérito, camino fácil y discursos de odio". Insistió en que, después del 7 de agosto de 2026, Colombia necesita un cambio radical hacia la unidad y el fortalecimiento institucional, alejándose de la división y la improvisación.
Finalmente, hizo un llamado a recuperar la credibilidad del Congreso mediante el trabajo constante, la rendición de cuentas y la presencia activa en las calles, concluyendo que la confianza se gana con acciones, no con promesas.