A poco más de tres semanas para la primera vuelta presidencial, diversas fuerzas políticas han manifestado alertas en torno a la seguridad de los comicios y la transparencia necesaria para garantizar una transición democrática en la Casa de Nariño, independientemente del ganador.
Auditoría del software electoral
La Registraduría Nacional informó que sus delegados están llevando a cabo la auditoría del código fuente de los softwares que se utilizarán en las votaciones del 31 de mayo. “Auditores técnicos trabajan en la revisión minuciosa del sistema encargado de consolidar la información electoral, con la compañía de la auditoría técnica internacional de Capel”, precisó la entidad dirigida por Hernán Penagos.
Esta situación contrasta con la postura del Pacto Histórico, que respalda al presidente Gustavo Petro y promueve la candidatura de Iván Cepeda. Según esa estructura política, se debería permitir a sus representantes acceso directo al código fuente, lo que, según críticos, generaría mayores riesgos de fraude al debilitar los controles existentes.
Presiones de grupos armados
El partido Cambio Radical, que dejó en libertad a sus militantes para apoyar a Cepeda, Abelardo de la Espriella o Paloma Valencia, exigió a las autoridades verificación y medidas de protección para todas las campañas, luego de que la Defensoría del Pueblo confirmara la presencia de grupos criminales presionando el voto en varias regiones.
Germán Córdoba, director de Cambio Radical, señaló: “El proceso electoral no puede desarrollarse bajo intimidación ni bajo la sombra de actores armados ilegales. Es responsabilidad del Estado garantizar que cada ciudadano pueda ejercer su derecho al voto de manera libre, segura y sin presiones”.
Divisiones internas en los partidos
En el Partido Liberal se alistan “rebeldías” de legisladores que, desconociendo la decisión mayoritaria de apoyar a Valencia, buscan unirse a Cepeda. La Alianza Verde enfrenta tensiones para levantar el veto a quienes no quieren respaldar a Cepeda y permitirles apoyar a Valencia; se radicó una solicitud formal ante el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Por su parte, el Partido de La U inició la formalización de respaldos que se dividen entre Cepeda, De la Espriella y Valencia.



