Un cargamento de ayuda humanitaria procedente de Colombia llegó este viernes a Cuba, en medio de una severa crisis económica y energética que afecta a la isla de 9,6 millones de habitantes, la cual se encuentra bajo presión de Estados Unidos.
Llegada del buque ARC Caribe a La Habana
El buque ARC Caribe de la Armada colombiana, que partió desde Cartagena, arribó al puerto de La Habana en la mañana del viernes, según constataron periodistas de la AFP. La nave transportó aproximadamente 100 toneladas de alimentos, medicinas, insumos hospitalarios y paneles solares, según informó el gobierno de Gustavo Petro.
La ayuda se envía “ante las dificultades que enfrenta la isla por los efectos de fenómenos naturales recientes y la compleja situación energética y económica”. Además de los productos donados por el Gobierno colombiano, también se cargaron siete toneladas de mercancías recolectadas por grupos solidarios, dijeron autoridades locales citadas por The Associated Press.
Contexto de la crisis cubana
Estados Unidos impuso desde finales de enero un bloqueo petrolero a Cuba, ubicada a 150 km de las costas de Florida, por considerar que representa una amenaza a su seguridad nacional. Desde entonces, solo ha llegado un petrolero ruso, cuyas reservas ya se han agotado.
Colombia ya había enviado anteriormente donaciones a La Habana para paliar el desabastecimiento y para los damnificados por el huracán Melissa. Además, el presidente Gustavo Petro aprovechó su participación en el Consejo de Seguridad de la ONU para señalar que “ningún país debe ser bloqueado”, ni los países del golfo, “ni Irán, ni Cuba, ni Venezuela”.
Otras ayudas internacionales
En medio de la crisis, México también ha enviado seis cargamentos marítimos de ayuda humanitaria desde febrero. Organizaciones de la sociedad civil de Uruguay y Belice han participado de esos envíos.
Reformas económicas en Cuba
Por su parte, La Habana anunció que está trabajando en una serie de “prioridades” para reformar su modelo económico y social en respuesta a la crisis. Las nuevas directrices incluyen una descentralización inédita del pesado aparato estatal, la participación de las empresas públicas en el mercado cambiario, la autorización de inversiones a cubanos en el exterior, el fin de subsidios a productos y una severa reducción de la burocracia, de acuerdo con información recogida por el diario español El País.



