El Mundial de la FIFA 2026 arrancó con la victoria 2-0 de México sobre Sudáfrica en el Estadio Azteca, con más de 80.000 aficionados. Sin embargo, fuera del campo, movimientos sociales protagonizaron protestas contra el gobierno de Claudia Sheinbaum, con enfrentamientos con la fuerza pública. La presidenta no asistió a la inauguración ni al partido.
Movilizaciones sociales aprovechan vitrina mundialista
Maestros de la CNTE, madres buscadoras de desaparecidos y otros colectivos han utilizado la atención internacional del Mundial para visibilizar sus demandas. “No quiero pensar en una madre que sigue buscando a un hijo desaparecido. Eso te quita el fútbol de la cabeza”, dijo el periodista Saúl Cano. Consignas como “México, campeón en desaparición” y láminas de Panini con fotos de desaparecidos marcaron la protesta.
Exigencias más allá del fútbol
Los maestros exigen mejores pensiones; en Guadalajara, la falta de agua es crítica. “Media ciudad no tiene agua, y la que sale está contaminada”, denunció Metzli Chávez. Comerciantes informales temen quedar excluidos de los beneficios del torneo. En Monterrey, vallas publicitarias ocultaron barrios pobres.
Sheinbaum aseguró que las protestas no afectarán el Mundial y llamó a negociar por canales institucionales. Pero los enfrentamientos continúan. “Es imposible hablar solo de fútbol en un país donde asesinan a casi dos mujeres al día y hay 44.000 desaparecidos desde 2006”, afirmó Cano.
El periodista recordó la frase: “El fútbol es lo más importante de lo menos importante”. Para millones de mexicanos, los problemas cotidianos no desaparecen con el Mundial.



