Nairobi, 11 jun (EFE).- La Comisión de la Unión Africana (UA) solicitó este jueves a las partes involucradas en el conflicto de Oriente Medio que actúen con "la máxima moderación" y "se comprometan de nuevo con el diálogo y la diplomacia", luego de los recientes ataques ejecutados por Estados Unidos e Irán.
Llamado a la contención
La Comisión, que funge como secretariado de la UA, advirtió en un comunicado oficial que "estos acontecimientos pueden desestabilizar aún más una situación ya de por sí frágil y suponen una amenaza para la paz y la seguridad internacionales". Asimismo, instó a todas las partes a "actuar con la máxima moderación, abstenerse de acciones que puedan provocar una escalada mayor y retomar el diálogo y la diplomacia como la única vía sostenible para resolver las diferencias".
Impacto en África
La organización panafricana reiteró que "la inestabilidad persistente en la región del Golfo tiene importantes repercusiones para África, incluyendo perturbaciones en los mercados energéticos mundiales, el aumento de los costos de transporte y de productos básicos, y efectos negativos sobre el crecimiento económico, el comercio y el desarrollo de todo el continente".
Nuevos ataques y represalias
Estados Unidos atacó la pasada noche, por segundo día consecutivo, objetivos iraníes con bombardeos contra varios puntos en el sur del país, además de las ciudades de Karaj —a unos 50 kilómetros de la capital, Teherán— y Gorgan, en la costa del Caspio. En respuesta, Irán lanzó nuevos ataques contra bases estadounidenses en Kuwait, Jordania y Baréin, y declaró cerrado el estrecho de Ormuz, paso estratégico por el que en las últimas semanas solo permitía el tránsito de un número limitado de buques.
Escalada sin precedentes
Esta escalada militar es la peor entre ambos países desde el inicio del alto el fuego el pasado 8 de abril, el cual Teherán consideró este jueves "sin efecto en la práctica" tras los nuevos ataques. La situación se agrava después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, señalara que Irán ha tardado demasiado en negociar un posible acuerdo.
La Unión Africana, con sede en Adís Abeba, ha seguido de cerca los acontecimientos y reitera su llamado a la comunidad internacional para evitar una mayor desestabilización en una región clave para la economía global y la seguridad colectiva.



