Irlanda del Norte se encontraba en vilo después de que Belfast estallara en violencia tras un brutal apuñalamiento ocurrido en la ciudad esta semana. El incidente ha reavivado el sentimiento antimigrantes que ya estaba latente en la región.
Protestas y llamados de la extrema derecha
Figuras de extrema derecha han convocado a la población a salir a las calles y han declarado que el Reino Unido debería expulsar a millones de personas nacidas en el extranjero. La situación ha generado preocupación entre las autoridades y la comunidad internacional.
Reacción de los líderes políticos
Los líderes políticos han hecho un llamado a la moderación y a la calma. El presunto agresor, un refugiado sudanés de 30 años, compareció ante el tribunal el miércoles acusado de los hechos. Las autoridades continúan investigando el caso mientras la tensión social se mantiene elevada.
La violencia estalló cuando un vehículo policial desplegó un cañón de agua en Belfast el 10 de junio de 2026, según imágenes difundidas por EFE y el fotógrafo Adam Vaughan. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por las fuerzas de seguridad.



