Madrid, 4 jun (EFE).- La Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), que agrupa a víctimas de abusos sexuales cometidos en el seno de la Iglesia en España, continúa sin recibir respuesta del Vaticano a su petición de ser recibidos por el papa Francisco durante su próxima visita al país. Esta situación ha generado duras críticas por parte de la asociación hacia la gestión de la visita pontificia.
Críticas a la Iglesia
Juan Cuatrecasas, presidente de ANIR, expresó su malestar en declaraciones a EFE: "Nos tratan como a un despojo. Qué se puede esperar de la Iglesia". ANIR es una de las organizaciones involucradas en el proceso impulsado por el Gobierno español, la Iglesia y el Defensor del Pueblo para la reparación de casos de abusos que hayan prescrito.
Cuatrecasas criticó que, según sus informaciones, si hubiera algún encuentro del papa con víctimas, sería con el proyecto Repara, una iniciativa de la archidiócesis de Madrid para atender a los afectados por abusos. Esto ha profundizado el malestar entre las asociaciones de víctimas.
Protestas previstas
Ante esta situación, varias asociaciones tienen previsto manifestarse el próximo lunes en las inmediaciones de la Nunciatura, la embajada de la Santa Sede en Madrid, donde se alojará el papa. La protesta coincidirá con el encuentro que el pontífice mantendrá con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Las organizaciones buscan "afear" la actitud de la Iglesia ante la falta de respuesta.
Postura del obispo de Tenerife
Este jueves, el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, se pronunció sobre el espinoso asunto. Señaló que corresponde al Vaticano decidir sobre un posible encuentro del papa con víctimas de abusos sexuales en la Iglesia, después de que los afectados hayan enviado varias cartas solicitando una reunión durante la visita a España.
La visita del papa Francisco se extenderá desde el sábado 6 hasta el 12 de junio. Preguntado sobre posibles encuentros en ciudades como Madrid, Barcelona o Canarias, Santiago indicó que no puede confirmar si están previstos, ya que son decisiones reservadas. Añadió que este tipo de reuniones, cuando se celebran, suelen comunicarse después de haber tenido lugar, por su carácter privado, "sin tantos focos".
La falta de respuesta del Vaticano mantiene en vilo a las víctimas, que esperan ser escuchadas durante la visita del papa a España.



